martes, 7 de abril de 2009

SEP: al servicio de Elba Esther

Por: Martín Moreno en: http://www.exonline.com.mx/diario/columna/562832

El nuevo secretario de Educación es quien, como comisionado presidente del IFAI, rechazó la petición de revelar el salario de Gordillo.


“Es que a ella le debe ser Presidente”, comenta un integrante del gabinete de Felipe Calderón, en referencia a Elba Esther Gordillo. Los hechos le dan la razón.

Hoy, la alianza entre Calderón y Elba Esther parece seguir intacta. El nuevo secretario de Educación, Alonso Lujambio, es el mismo que, como comisionado presidente del IFAI, rechazó la petición de revelar el salario de la todopoderosa del magisterio. Llega a la SEP de la mano de Emilio Zebadúa, actual presidente de la Fundación SNTE, quien fue su compañero cuando ambos eran consejeros del IFE, y un hombre de absoluta confianza de Gordillo.

Si bien Lujambio no es mal visto por el primer círculo panista y por Calderón, tampoco lo rechazan Gordillo y su camarilla. Su nombramiento huele más a una “concertacesión” entre el gobierno federal y Elba Esther que a un intento por desmontar la dictadura de Gordillo y que, lamentablemente, continúa manteniendo de rodillas a la educación básica en México.

¿Por qué sigue hundidas nuestra educación primaria y la secundaria? Debido a una sencilla razón: la tan cacareada Alianza por la Educación resultó ser un petardo. Está empantanada a causa de las resistencias del SNTE y la incapacidad de los operadores de la SEP, incluida la ex secretaria, Josefina Vázquez Mota, quien, más allá de su tibio paso por la oficina de Vasconcelos, demuestra que está para servir a su amigo Felipe, a los intereses de su partido y puede mandar al diablo a la educación cuando así les convenga a los azules. La conveniencia por encima de la ética.

Pina, como cariñosamente le dice Calderón, nunca pudo con Elba Esther, quien no se cansaba de advertir que Josefina “no sabía de educación”. Si bien hubo algunos intentos por minar su cacicazgo sindical, en realidad la designación de maestros y directores de primarias y secundarias, así como la aplicación de programas y el manejo de presupuestos, sin dejar de lado los controles políticos de mentores, sigue a cargo del equipo gordillista, operado directamente por Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica y yerno de Gordillo. La famosa Alianza fue una farsa redonda.

En nuestros Archivos del poder del 31 de julio de 2008, citamos en referencia a dicha Alianza: “…quienes aspiran a ser profesores deberán presentar una prueba que estará elaborada, calificada y dictaminada por el SNTE y la SEP. ¿Y quién es el SNTE? Elba Esther y su camarilla. ¿Y de quién dependen los delegados de la SEP en cada entidad? De su yerno, el subsecretario de Educación Básica”.

“La Alianza por la Calidad de la Educación no puede detenerse”, señaló Lujambio al tomar posesión del cargo. Debería saber que la mentada Alianza está paralizada por capricho de Gordillo y compañía, quienes se pasan por el arco del triunfo los tímidos intentos por democratizar al magisterio.

Ellos deciden. Todo al gusto de Elba Esther, herencia política de Carlos Salinas de Gortari y de Manuel Camacho Solís, quien en la época salinista, desde la regencia capitalina, impulsó a Gordillo para sustituir a otro cacique: Carlos Jonguitud Barrios. Que no se nos olvide.

El nuevo titular de la SEP es licenciado en ciencias sociales por el ITAM. Fue analista político de Banamex. Catedrático de la UNAM. Hasta el domingo era comisionado presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI). ¿Lujambio es el indicado para ocupar una posición que debería ser prioritaria para el desarrollo del país y no una simple oficina de colocaciones y compensaciones políticas?

Desde el IFAI, Lujambio rechazó, en enero pasado, dar a conocer el sueldo de Elba Esther Gordillo. Nada hizo por transparentar las cosas en la SEP y en el SNTE. Muy pronto lo recompensaron. Por eso causa risa lo que dijo ayer ante el Presidente: “Vengo a profundizar la política de transparencia en la SEP”. Sí, cómo no.

Es público que la cacique del SNTE es multimillonaria, y no precisamente por el sueldo que recibe de la SEP. Basta saber que maneja alrededor de, ¡mil 900 millones de pesos al año!, por concepto de cuotas sindicales, sin que nadie la fiscalice. Tiene una mansión de 13 millones de pesos en Lomas Virreyes; una residencia en Bosques de Las Lomas; dos penthouses en Polanco; casa en el exclusivo fraccionamiento Coronado Cays, en San Diego. Esta es la líderesa de los maestros mexicanos.

¿Cuáles son las consecuencias de su dictadura sindical, causa principal del detrimento de la calidad educativa? De un millón 125 mil maestros de primaria y secundaria, alrededor de 560 mil no saben utilizar una computadora; cinco millones 700 mil mexicanos mayores de 15 años no saben leer ni escribir, por una deficiente educación básica; México es último en cuanto a calidad educativa dentro de la OCDE.

Somos un fracaso educativo, estamos condenando a la ignorancia a legiones de mexicanos y, aún así, el gobierno sigue solapando, alimentando y consintiendo a Elba Esther Gordillo. Mucho le deben. Qué vergüenza.