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Mostrando entradas de junio, 2014

¿Más escuelas? Confabulación diabólica

por Jorge Ibargüengoitia 
(9-XII-69) 


Cada año, todos los países de la América Latina gastan en educación entre una y dos quintas partes de su presupuesto oficial. Además de eso, sus respectivos Gobiernos están muy satisfechos y se lo andan contando a todo mundo, como ejemplo patente de su desinterés en la carrera armamentista.


Asistir a una escuela no es una obligación, es un derecho. Cada año, la gente hace colas larguísimas y se da de golpes con tal de inscribir a sus hijos en una escuela. Cada año se construyen nuevas escuelas, y cada año, también, hay más niños que se quedan sin escuela. La gente que nunca ha ido a una escuela, vive convencida de que esa es la única razón de su fracaso. La que ha ido a la escuela, en cambio, cree que fracasó porque no aprovechó la enseñanza. El caso es que la escuela es un elemento fundamental en las frustraciones de toda la gente.

Esto, en lo que se refiere a educación elemental; en lo que se refiere a la superior, la cosa es todavía más extraña: ca…

Cuestión de insectos

JUAN VILLORO/ Publicada el27/06/2014 12:00:00 a.m.
La principal lección de Brasil 2014 es que Europa no ha descubierto América. Mientras nuestros entrenadores siguen la Premier League en Inglaterra, la Serie A en Italia y la Liga de las Estrellas en España, los europeos ignoran la forma en que juegan Costa Rica, Colombia o México. Durante el programa “De zurda”, donde dialoga con el cronista Víctor Hugo Morales, Maradona explicó la superioridad de América con elocuente sencillez: “No nos conocen”. En Sudáfrica 2010, Ghana y Uruguay se fueron a tiros de penalti. Cuando llegó el turno del “Loco” Abreu, los locutores de la televisión mexicana se preguntaron si se atrevería a hacer su jugada predilecta: el disparo flotadito, al estilo Panenka, aprovechando que el portero se vencía demasiado pronto. El técnico de Ghana era el serbio Milovan Rajevac. Obviamente, desconocía las pasiones de Abreu. Lo que para nosotros fue una jugada previsible -casi un vicio-, para Rajevac fue una sorpresa. Es…