viernes, 10 de julio de 2009

LA VIDA COMO UNA NOVELA NEGRA


9 de julio de 2009


Teresa Carreón


Los acontecimientos de la vida nacional parecen contados por Raymond Chandler, escritor clásico de novela negra. Ese género literario es habitualmente muy violento, en el que se diluyen las divisiones entre el bien y el mal, donde la mayor parte de los protagonistas son individuos derrotados, en decadencia, que buscan encontrar la verdad (o por lo menos algún atisbo de verdad), en cuyas situaciones priva una atmósfera asfixiante, llena de miedo, de violencia, con falta de justicia, en la que la corrupción del poder y la inseguridad son la pauta.


Un ejemplo es el caso del dirigente de un movimiento social contra el secuestro, Benjamín Franklin Le Barón Ray, quien fue asesinado la madrugada del martes de esta semana por un grupo armado que entró a su domicilio tirando puertas y ventanas, para torturarlo frente a su esposa e hijos, y luego secuestrarlo. Con él fue levantado su cuñado Luis Carlos Widman Stubss, quien había acudido a auxiliar a sus familiares al oír el alboroto. Los hechos se desarrollaron en el municipio de Galeana, a 350 kilómetros al noroeste de la capital de Chihuahua y ocurrieron en represalia por la captura de una banda de plagiarios que presuntamente Le Barón denunció.


Benjamín, de 36 años, encabezó protestas este año contra la inseguridad, las extorsiones y los secuestros de miembros de su comunidad, incluido su hermano Érick, liberado hace mes y medio sin pago de rescate, ya que la comunidad mormona acordó no pagar el millón de dólares que exigían los delincuentes.


Estos acontecimientos laceran una vez más a una población como la chihuahuense, al ver a esta comunidad que ha sufrido no sólo el acoso de grupos de delincuentes, sino las represalias cuando sus integrantes han decidido denunciar sus actividades ilícitas.


Otro caso es el de Sonora. Treinta y tres días después de ocurrido el incendio en la guardería ABC de Hermosillo, que derivó en la muerte de 48 niños, el director general del IMSS, Daniel Karam, hizo pública la lista con los nombres de los propietarios de estos centros subrogados por la institución, que operan en todo el país por familiares de políticos.


Mientras la atención nacional se ha concentrado en la revisión de las listas de socios de las guarderías subrogadas por el IMSS a particulares, Julio César Márquez, padre de uno de los niños fallecidos, dijo que el encuentro del funcionario con los legisladores senatoriales, les dejó un mal sabor de boca, pues desde su punto de vista el director del IMSS no fue honesto y debe renunciar. Afuera del recinto senatorial se escuchaban las expresiones de protesta de los familiares manifestantes, que gritaban consignas y mostraban cartulinas con leyendas acusadoras; una de ellas pesada como una losa de hierro decía: “48 niños muertos + 0 detenidos = IMPUNIDAD.


Así pues, los únicos resultados hasta el momento son frases como: se “maquilló” la lista de las guarderías subrogadas, en las que puede haber prestanombres; la corrupción cobija la negligencia; se consolida a la impunidad; la Suprema Corte atraerá el caso.


Karam informó que habrá nuevos lineamientos para la licitación de guarderías, en los que se deberán presentar, entre otros requisitos, la contratación de una póliza de seguro, que sólo podrá ser emitida por una empresa del ramo que compruebe las medidas de seguridad mediante verificación presencial. ¿Y ya? ¿Con eso se limpia la culpa de quienes provocaron la muerte de los niños?, ¿Dónde quedan Juan Molinar Horcasitas y Santiago Levy al facilitar la asignación de los contratos a los familiares de políticos sin solicitar requisitos mínimos?, ¿Dónde queda la Secretaría de la Función Pública que tendría que investigar a las instancias donde se estén gastando los recursos de la federación y con su silencio sólo fomenta la impunidad?, ¿Dónde están los culpables de las investigaciones de la PGR?, ¿Quién vigila a los vigilantes?


La autoridad ha beneficiado a personas allegadas a poderosos, al entregar esas guarderías como dádivas, por ello ha actuado con total opacidad en este caso. Con razón no hay recursos suficientes para hospitales, medicinas, médicos y enfermeras. Todo se lo lleva la voraz corrupción. Así, se vuelve célebre la pregunta de un ciudadano indignado: “¿Dónde está el Estado de Derecho?, vil estado de derecha”.


Estos acontecimientos pueden dar nutrimento a la imaginación de cualquier escritor de novela negra; desafortunadamente suman ya centenares de historias.


Entre 1901 y 1904 Gustav Mahler musicalizó una selección de poemas que había escrito Friedrich Rückert llorando la muerte de sus dos hijos. 6 años más tarde, moriría el hijo mayor del compositor, hecho del que nunca logró recuperarse y que incluso fue la causa de la lesión de corazón que lo llevó a la muerte.


Por eso, mejor me voy con la música a otra parte con “Canciones a los niños muertos (Kindertotenlieder)” de Mahler: Ahora el sol se levantará tan radiante, /como si la noche no hubiera traído desgracia. /La desgracia me ha ocurrido sólo a mí, /mientras que el sol brilla para todos… /Con este tiempo, con este tumulto, /no debería haber enviado fuera a los niños; /alguien les llevó fuera, /y yo no he dicho nada.