viernes, 30 de octubre de 2009

PETICIONES A SAN JUDAS TADEO


Teresa Carreón

Cientos de feligreses acudieron el pasado miércoles a la iglesia de San Hipólito, para entonar las Mañanitas a San Judas Tadeo, conocido como apóstol de las causas desesperadas. Sus fervorosos devotos agregaron a las tradicionales solicitudes las peticiones para conseguir o mantener el empleo, así como ayuda para sobrellevar la crisis y aguantar a los políticos. Y como no, si en un solo día los acontecimientos dejan muy mal sabor de boca.

Aquí va tan sólo una pequeña muestra: Claudio X. González acusó al sistema educativo de ser un desastre al presentar el informe “Contra la pared, estado de la educación en México 2009”. A su vez, el subsecretario de Fomento a los Agronegocios de la SAGARPA, Jeffrey Max Jones aportó una perla muy poco afortunada (hubiera sido de las que a Nikito Nipongo le gustaba coleccionar), de que “los narcos han debido remar contra corriente, luchar contra el gobierno y dominar el mercado” por lo que aconsejó a los campesinos aprender la lógica del mercado del narcotráfico, al inaugurar el Foro “La política agroalimentaria en un escenario de la crisis económica global”.

El mismo día, el presidente Felipe Calderón criticó a las empresas que más ganan “y rara, rara vez pagan impuestos”, por lo que les exigió cumplir con su obligación de cooperar con las finanzas públicas. Sólo olvidó mencionar los nombres de las empresas que muchos gobiernos –incluido el suyo-han beneficiado: Bachoco, Cemex, FEMSA, Maseca, Wal-Mart, Posadas, Gigante, Herdez Autlán, Telmex, AHMSA, televisoras, refresqueras, constructoras y muchas más.

El otrora dirigente panista Manuel Espino, sintetizó las aspiraciones fiscales del momento: “podrían aumentar la jodidez”, refiriéndose a uno de los esquemas fiscales más retrógrados del mundo donde hay tres millones de desempleados al tiempo que millones de contribuyentes y consumidores están al borde de la insolvencia. Por ello el incremento a los impuestos es un retroceso brutal para el desarrollo del país. Como decía mi abuelita “Ni qué espulgarle a la que es pelona”.

Mejor me voy con la música a otra parte con el Himno que J. Luís Blanco le escribiera al santo: San Judas Tadeo, /protector de los humildes, /quien invoca tu nombre; /recibe tu bendición. /San Judas Tadeo, /alegría para el mundo, /con mis hermanos me uno, /y agradezco tu favor.