viernes, 12 de junio de 2009

PROPUESTAS ELECTORALES



por Negrinho

Teresa Carreón

Además del dolor por la pérdida de 38 niños en un incendio en una guardería apócrifa en Hermosillo, Sonora, se van acumulando otros malestares que desde el lado de la economía, la seguridad, el trabajo, la educación y la política, se enfrentan diariamente para ganar el primer lugar de atención de una ciudadanía que no ve su suerte ni en el futbol.

La clase política mexicana sigue apostándole al supuesto de que los votantes somos unos ingenuos, por eso en nuestro país ya nadie cree en ella; se ha agotado la poca confianza que se tenía en los políticos al igual que en las instituciones electorales. Al cuestionar al sistema de partidos y presenciar con horror las campañas electorales, el país enfrenta una de las peores contiendas que hayamos visto en mucho tiempo.

Así, esta semana vimos reunirse a los que parecía imposible que lo hicieran: dirigentes de todos los partidos políticos, sus ideólogos, la iglesia católica, y el mismo IFE, quienes se andan espantando los zopilotes del abstencionismo y, peor aún, del voto nulo.

Y es que la lista de acontecimientos que han dado al traste con la credibilidad son innumerables, pero los electores no podemos perdonar la profunda corrupción en que han caído un sinfín de funcionarios y representantes de todos los partidos políticos: casi nadie se salva.

Los conflictos internos que padecen los diferentes grupos políticos sólo han contribuido a mermar su imagen. Las asignaturas pendientes entre la clase política mexicana ha derivado solamente en bestsellers amarillistas, ya que las instituciones de justicia de nuestro país tan sólo brillan por su ausencia.

Desgraciadamente, la enorme cantidad de asuntos no resueltos se van ocultando con los virus, los muertos, decabezados y encajuelados y las desgracias que se suman a un listado imposible ya de contabilizar.

Así, la enorme cantidad de conflictos sociales que van ocurriendo a lo largo y ancho del territorio nacional, superan la capacidad de las adormiladas instituciones responsables de resolverlos y los intermediarios tradicionales, los representantes populares, se han convertido –malamente, ya que ellos deben encargarse de legislar- en malos gestores que ni tramitan, ni resuelven, ah!, pero cómo prometen. Bien dice el dicho: “prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila”.

La ciudadanía debería comportarse como los dueños de los equipos de futbol, que ante los malos resultados en el desempeño del equipo, despiden sin miramientos al mal director técnico, aunque creo que de actuar así, nos quedaríamos sin funcionarios, ni representantes populares.

Por ello, el ingenio popular está desatado y hasta mi correo electrónico llegó una propuesta anónima que plantea reducir el número de diputados a 64, dos por cada entidad federativa, y aumentar con el ahorro derivado, el número de científicos. “Con cada puesto desaparecido de un legislador crear, con todas sus prerrogativas, uno nuevo para un científico avocado al tema de la conservación ambiental, alimentación o estudios sobre energía”.

También formulan la disminución de la cámara alta a un sólo senador por estado, para que los recursos ahorrados se vayan a las instituciones educativas que presenten los mejores programas de ciencia aplicada en los temas referidos anteriormente. Plantean la cancelación de los seguros médicos y los gastos privados de legisladores y funcionarios públicos, para que acudan al ISSSTE y “que paguen sus servicios privados de sus bolsillos, no de los nuestros”. Y el ahorro derivado se destine a becas de postgrado en ciencias.

También proponen la disminución de la subvención a los partidos, a la mitad, para que esos recursos se ocupen en becas de excelencia a estudiantes de educación técnica media superior. Pretenden limitar a tres, las fechas de elecciones durante un sexenio, lo que reduciría “el tiempo de enfrentamientos políticos y los excesivos gastos derivados, aumentado el de los acuerdos”. Como decía mi abuelita: “ojalá”…

Mejor yo me voy con la música a otra parte con la canción “Serían las dos” de Alfonso Esparza Oteo: Cuando tuve, yo te tuve, /te mantuve y te di, /hoy no tengo, ni te tengo, /ni mantengo, ni te doy...no, no, /búscate otro que te tenga, /te mantenga y te de, /hoy no tengo, ni te tengo, /ni mantengo, ni te doy...no, no, no...