viernes, 7 de enero de 2011

CRISIS HUMANITARIA EN SUDÁN


Teresa Carreón

El pasado 29 de diciembre se informó a través de los medios que George Clooney y otras estrellas de Hollywood, incluyendo a Brad Pitt y Matt Damon, se sumaban a la ONU y Google para apoyar la vigilancia en Sudán. A través del grupo “Not on our Watch” dichos actores estadounidenses y otras organizaciones se sumaron a la vigilancia por medio de satélites, de la región norte y sur de Sudán. La idea es recabar imágenes en tiempo real para detectar movimientos de tropas y civiles así como otros indicios de posibles conflictos en la región para reducir el riesgo de violencia, la comisión de crímenes de guerra o el abuso de derechos humanos, previo al referendo del próximo 9 de enero que determinará si Sudán quedará dividido entre el norte y el sur.

La situación en que se encuentra la población desplazada en la región de Darfur, al oeste de Sudán es preocupante. Los desplazados internos y los refugiados en el país vecino de El Chad –en su mayoría niños, niñas, mujeres y ancianos- viven en condiciones sanitarias difíciles y arriesgan sus vidas cuando se aventuran fuera de los campamentos.


Los motivos de la ola de violencia interétnica pueden ser varios. Por un lado, los efectos de la interrupción de las negociaciones en Doha entre el Gobierno y uno de los grupos rebeldes más importantes, el Movimiento de Justicia e Igualdad. Por otro, las consecuencias de la sequía y la lucha por agua y alimento. La situación volvió a enfrentar a grupos tribales africanos y árabes con sus más de dos millones de africanos desplazados que pululan de zona en zona como muertos en vida.

El tercer tema es el referéndum del 9 de enero de 2011 en el sur sobre la declaración de independencia del norte. Cincuenta años de guerra civil podrían llegar a un final o desatar otra odisea de tragedias. Los recursos naturales, en particular el petróleo, están en el centro de los intereses.

Todo indicaría que el cuadro tenderá a agravarse. Las principales potencias observan el espectáculo en el país más grande de África, el décimo en tamaño del mundo, sin ninguna asistencia ni iniciativa para prevenir una casi inevitable catástrofe humanitaria. Estados Unidos y la Unión Europea se encuentran priorizando políticas pragmáticas, algunas de carácter mercantilista, con regímenes aberrantes, en lugar de defender con mayor tenacidad los derechos humanos y la protección a minorías en las tensiones multiétnicas. Es de lamentar que eso esté ocurriendo y que las políticas éticas estén siendo reemplazadas por políticas de intereses.
Mejor me voy con la música a otra parte con la canción “Sólo le pido a Dios” del argentino León Gieco: Sólo le pido a Dios /que la guerra no me sea indiferente, /es un monstruo grande y pisa fuerte /toda la pobre inocencia de la gente



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