viernes, 28 de enero de 2011

NOTICIAS DE MUJERES


Teresa Carreón


Ante el aterrador crecimiento del número de feminicidios en nuestro país, es importante reflexionar y tomar acciones que se dirijan a los propios medios, por el modo que tienen de informar sobre los acontecimientos ocurridos a las mujeres ya que ello incide enormemente en la imagen que de ellas se transmiten.

Una lectura equivocada respecto a estos crímenes impide reflexionar sobre la problemática social en que se ubican, y el machismo sesga las interpretaciones. Un ejemplo descrito por la antropóloga Martha Lamas dice que “cuando en Ciudad Juárez los asesinatos de mujeres empezaron a cobrar notoriedad, hubo autoridades que declararon que esas víctimas eran prostitutas o mujeres fáciles, que llevaban una vida desordenada, que bebían y provocaban con el vestido. Al parecer pensaban que el hecho de que no fueran ‘mujeres decentes’ disminuía la responsabilidad gubernamental de investigar, resolver y frenar esos crímenes…”

La idea principal es que para informar, así como prevenir y perseguir más eficazmente estos asesinatos hay que cambiar el enfoque interpretativo.

En la mayoría de las informaciones que sobre mujeres recibimos cotidianamente, quien informa emite generalmente un juicio moral sobre la mujer descrita en la nota, lo que contribuye a la construcción de una imagen sobre ella que se quedará en el imaginario social. Ello conduce a su invisibilización en las informaciones, fruto de una ideología que desaparece el protagonismo de las mujeres en los espacios diferentes del privado o doméstico al que suele reducirse su radio de acción.

Con ello se ejerce de manera sistemática y de forma sutil, una de las mayores y más graves prácticas del sexismo, ya que cuando se trata de notas de mujeres que laboran en la prostitución, su imagen se propaga enormemente. Sin embargo, los acontecimientos y actuaciones de las mujeres que realizan cualquier otra acción se silencia: ni se publica ni difunde por no reunir los requisitos aparentes del interés periodístico y de actuación de las autoridades, condenándolas al silencio y al ostracismo.

Si no, recuérdese cómo se ha ido suprimiendo la nota de las defensoras de derechos humanos recientemente asesinadas, Marisela Escobedo y Susana Chávez, ocupando un lugar preponderante en las noticias las declaraciones de Daiana Guzmán (a quien ya ni el apellido le anotan) y Thaily Cruz, del caso de acusación por violación del cantante Kalimba.

Mejor me voy con la música a otra parte con la canción “Mujeres” del cubano Silvio Rodríguez: Me estremecieron mujeres /que la historia anotó entre laureles. /Y otras desconocidas, gigantes, /que no hay libro que las aguante.