viernes, 30 de abril de 2010

ESCRIBIR SOBRE LA PAZ EN ESTOS TIEMPOS



Teresa Carreón

Pilar Díez Brunet me ha solicitado que escriba sobre la paz, que no señale lo malo que ocurre en nuestro país, que piense en el valor de escribir sobre lo bueno para con ello, atraerlo hacia nuestra nación. Me gustó el énfasis puesto en la solicitud, pero me angustia no poder complacerla porque precisamente esta semana ha sido marcada por acontecimientos que no nos permitirán olvidarla, porque están marcados por el odio, la codicia, la corrupción, la guerra y sus efectos.

Para muestra sólo anotaré algunos ejemplos: el miércoles de esta semana fueron sorprendidos tres ladrones atracando una casa de empeño - esas que han proliferado en los años recientes por la crisis y el desempleo -, en la delegación Gustavo A. Madero. Tomaron como rehenes a dos personas, huyeron en una patrulla y tras una cinematográfica persecución, fueron atrapados. Esta historia tuvo un final feliz.

Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio fueron liberadas del penal femenil queretano donde permanecieron presas casi 4 años, después de que la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinara su inocencia del cargo de secuestro contra seis integrantes de la extinta AFI, revocando su sentencia de 21 años de cárcel y afirmando que hubo una desafortunada injusticia, así como diversas violaciones procesales en su juicio. No puedo afirmar que esta situación tenga un buen final porque no se les repondrán los (d)años a estas indígenas nañús.

En tanto, se expande en Estados Unidos un boicot contra la Ley Arizona: mientras en San Francisco la alcaldía ha llamado a no viajar a ese estado, se esperan movilizaciones en 70 ciudades contra esa legislación por ser calificada de antimigrante, por ello, la gobernadora Jan Brewer ha manifestado su irritación por esas acciones de repudio. No puedo calificar el final de esta historia, pues el rechazo no puede detener los operativos racistas que están llevándose a cabo…

Pero la peor historia de la semana es el artero atentado ejecutado por paramilitares pertenecientes a la Unión de Bienestar Social para la Región Triqui (Ubisort), contra la caravana civil internacional que se dirigía a San Juan Copala, Oaxaca, llevando ayuda humanitaria, y en la que participaban 25 personas, entre activistas nacionales y de Finlandia, Italia, Bélgica y Alemania, así como algunos periodistas, quienes buscaban documentar el caso de las locutoras triquis Felícitas Martínez y Teresa Bautista asesinadas el 7 de abril de 2008 y por cuya muerte aún no se ha castigado a nadie.
 San Juan Copala, Oaxzaca
El saldo del atentado es de dos muertos –una mexicana y un finlandés-, otros más heridos y un número indeterminado de desaparecidos. Algunos sobrevivientes han asegurado haber visto los cadáveres de otros activistas, pero temen por la desaparición de sus cuerpos por los paramilitares. Se ha acusado del ataque al gobernador Ulises Ruiz, por respaldar a la Ubisort  y a su indiferencia para detener la violencia.

González Pedrero, recientemente homenajeado por la UNAM, consideró que frente a la situación que vive México, “es tiempo de repensarlo todo: el Estado, la economía, la educación, la sociedad, la ciencia, porque ya nada es lo que era, porque todo se ha salido de cauce por la carrera de velocidad a la que nos empujan las circunstancias y, por supuesto, la codicia.”
 

lunes, 26 de abril de 2010

Los "olvidados" del sismo

LAS HERIDAS DE HAITÍ

Blanche Petrich,, Enviada
 
Periódico La Jornada
Lunes 26 de abril de 2010, p. 3
 
Puerto Príncipe, Haití, 25 de abril. Michelle Marie Joaquim, de 16 años, finalmente ha dejado de llorar todas las tardes y empieza a remontar la depresión. Desde su albergue de plástico en el patio del Hospital Rennaissense imagina a sus amigas de la secundaria, con la blusa azul cielo y la falda gris del uniforme, felices en una escuela que ya sólo existe en su memoria.
Nunca me voy a olvidar de cada uno de los segundos que viví en el terremoto, asegura con un hilo de voz. Esa tarde estaba estudiando en su cuarto, en un edificio de tres pisos de Carrefour Fueilles. Cuando sentí que el suelo se hundía bajo mis pies quise correr, pero me quedé paralizada, mirando cómo danzaban las paredes. Primero un pie me quedó atrapado. Luego el otro.
A su lado estaba su hermana mayor, embarazada. Ella murió. Otro hermano, Jules, ahora está a su lado. La encontramos en un hueco debajo de dos planchas de cemento, enterrada de la cintura para abajo. Pero de la cintura para arriba, viva. Yo le daba agua, la animaba para que no muriera.
Pasaron 25 horas hasta que la rescataron. La llevaron al hospital militar, un pandemónium. Después de un largo peregrinar durante toda la noche, con la niña en un grito de dolor, llegaron al Rennaissense, atendido por médicos cubanos y mexicanos. Las fracturas expuestas de su pierna derecha empezaban a gangrenarse. La única forma de salvarle la vida fue la amputación.
Un cálculo inicial sobre miembros inferiores o superiores amputados durante los primeros días de la emergencia sitúa la cifra entre 2 mil y 4 mil, en una población de cerca de 10 millones. El corte de piernas y brazos en cadena, en un controvertido ejercicio de cirugía de guerra, ocurrió casi en todos los hospitales de campaña que se establecieron.
Estos nuevos discapacitados que se suman masivamente a la estadística corren el riesgo, según advertencia de la ONU, de convertirse en los olvidados del sismo. Bajo el paraguas de Naciones Unidas una veintena de organizaciones no gubernamentales y grupos médicos y religiosos internacionales diseñaron una estrategia elemental para enfrentar este desafío. Otros, como las brigadas médicas cubanas, simplemente ampliaron la cobertura de la labor que ya hacían antes del temblor.
Una vez cerradas las heridas de los muñones, la pregunta es qué hacer a largo plazo con este amplio sector de población con necesidades muy específicas, sobre todo prótesis.
En el caso de Marie Michelle, ella ya no tiene casa. Vive en el patio del hospital, con sus hermanos sobreviventes, como muchos otros lesionados que convalecen de heridas graves. Cada mañana asiste a la carpa de la unidad de rehabilitación atendida por la brigada cubana. Dos veces por semana la visita una sicóloga que asiste a víctimas con síndrome postraumático. Tiene una silla de ruedas y empieza a dar sus primeros pasos con muletas. Incluso ya le tomaron medidas para la primera dotación de prótesis que están por llegar.
Antes del terremoto quería ser aeromoza. Ahora quiere ser médico, como Violeta la cubana o Blanca, la doctora mexicana. Blanca Rodríguez Ramos terminó la carrera en la UNAM. Trabajaba con sus padres –también médicos– en una clínica privada en Atizapán de Zaragoza. Pero el terremoto del 12 enero le cambió la vida. Junto con varios colegas optó por venir a Haití, en el marco de la labor de Cáritas México. Y se quedó aquí. Sólo en dos ocasiones ha regresado a su casa, por algunos días. Ahora atiende la consulta externa del hospital todas las mañanas, asistida por dos monjas también mexicanas, sor Fátima y sor Adriana, de la congregación Jesucristo Resucitado. Son tres jóvenes paisanas.
He visto cómo los pacientes van saliendo adelante y cada de tanto en tanto les tomo fotos para enviárselas por mail a mis otros colegas que estuvieron aquí y ahora en México siguen estando muy al tanto de su evolución. Es que, ¡guau!, es increíble cómo van mejorando.

viernes, 23 de abril de 2010

CRÓNICA DEL TOQUE DE QUEDA

 Teresa Carreón


En mi anterior entrega comenté que mi familia y su servidora estaríamos en el estado de Morelos bailando como chinelos para festejar a Jimena y Eric por su matrimonio. Por ello se reuniría un grupo familiar que se ha diseminado por diferentes sitios de la geografía nacional e internacional. La boda se celebraría el sábado 17 de abril en Santo Domingo Ocotitlán. La mayoría de los invitados estaban hospedados en un hotel ubicado en ese poblado, pero algunos otros se alojaban en los municipios de Emiliano Zapata, de Cuernavaca y de Tepoztlán. Los convocados a la boda empezamos a reunirnos desde el viernes, pero quienes vinieron desde Guadalajara llegaron el jueves previo para pasear por la ciudad de la eterna primavera. Fueron ellos quienes nos dieron la noticia del toque de queda.

Para las generaciones que fuimos educadas por maestros asilados por nuestro país provenientes de gobiernos militares como los argentinos, chilenos, uruguayos y otros, esa terminología nos llena de espanto. Incrédulos por la noticia, esa noche nos despedimos de amigos y parientes, con la esperanza de que no fuera cierta. El camino de regreso a nuestros respectivos hoteles lo hicimos en silencio, con la mirada atenta y temerosa de encontrar algún vehículo sospechoso o retén del ejército. No encontramos algo fuera de lo común.

Foto de Juanjo Carreón
Al día siguiente, la fiesta nos alejó de la mala noticia, pero las conversaciones giraban en torno a la inseguridad que asola a México. Ni cómo ayudarle al presidente Calderón por su convocatoria de no hablar mal del país… Alrededor de las nueve de la noche, el sujeto que manejaba el sonido leyó un mensaje recomendando a quienes no estaban hospedados en el hotel sede de la celebración, a retirarse por el toque de queda, o bien, a alojarse en alguna de sus habitaciones, cuyo precio ya se había duplicado. Algunos hicieron caso y se retiraron. Otros buscaron apartar una habitación y, al buscar al responsable de la organización del evento lo encontraron sentado en la taza del baño, quien al ser sorprendido manifestó su faceta filosófica y contestó: “tú no te angusties”.


Se sabe que toda la batahola la inició un mensaje electrónico que trastornó la vida cotidiana no sólo de Cuernavaca, sino de buena parte del estado de Morelos que, al colindar con la capital del país, es el principal destino vacacional de miles de chilangos. Pero ese fin de semana, la sociedad morelense y sus visitantes quedaron dejados a su suerte: los cuerpos de seguridad del estado lo abandonaron, al igual que las fuerzas federales. La parálisis invadió a los tres órdenes de gobierno. Nos consta.

Por eso mejor me voy con la música a otra parte con la canción suajili entonada por Timón y Pumba de la película El Rey León “Hakuna matata” que significa “no te angusties”: Hakuna matata, / hakuna matata… 

viernes, 16 de abril de 2010

TRADICIONES



Teresa Carreón

Recién terminan las celebraciones relacionadas con la muerte y resurrección de Jesucristo según el rito católico –predominante en nuestro país- y los connacionales vamos “despertando” de un letargo parecido al adormecimiento ocurrido después de sufrir una fuerte enfermedad.

Lo creyentes han cumplido múltiples tradiciones que abarcan desde la cuaresma hasta las diversas procesiones del silencio que generan atmósferas en las cuales parece no haber pasado un solo día desde los tiempos de la Santa Inquisición. Hasta los sermones se han congelado en el tiempo al ser reiterados los discursos cuya finalidad año con año, es la de producir sentimientos de culpa entre los creyentes.

Una tradición que es particularmente añeja y muy colorida es la de los chinelos, personajes que danzan tradicionales bailables originarios de algunos poblados del estado de Morelos (donde destacan Tepoztlán, Jiutepec, Yautepec y Atlatlahuacan) y repetidos con el paso del tiempo en diversas demarcaciones del país, cuyo ropaje se caracteriza por su colorido y su barroca ornamentación, al ser decorados con representaciones de la mitología y la cultura mexica.

La palabra Chinelo, podría tener dos orígenes: por una parte podría significar el que se cree mucho, el de la piel roja o el que mueve bien los pies y la cadera (ambos en Náhuatl). Cuenta la tradición que durante la colonia, los hacendados españoles y los criollos más acaudalados realizaban magníficas fiestas en las que haciendo alarde de su riqueza utilizaban ropas recargadas de adornos y telas para el Carnaval, festejos a los cuales se les negaba el acceso a los mestizos e indígenas.

Como respuesta a la discriminación, los grupos excluidos se dieron a la tarea de realizar sus propias celebraciones en las que parodiaban sarcásticamente a los ricos. Para no ser reconocidos empleaban máscaras rosadas con mentones prominentes y los trajes se confeccionaban imitando los utilizados por los acaudalados, mismos que eran exagerados con ornamentos de espejos, cuentas y chaquiras y para completar el cuadro chusco, se colocaban sombreros cónicos.

Al igual que los chinelos, algunas tradiciones se mantienen como la del matrimonio, en la que los celebrantes se visten con sus mejores ropas y se preparan durante un tiempo para festejar a la pareja que ha decidido –en estos tiempos violentísimos- unir sus destinos repitiendo ancestrales rituales. Así, Eric y Jimena juntarán a un montón de familia y amigos, llevando a los peregrinos provenientes de Canadá, Estados Unidos, y diversos estados como Quintana Roo, Jalisco, Distrito Federal y el de México hacia Tepoztlán para que, a su modo, sin espejitos en su vestuario, bailen juntos por la felicidad de los contrayentes, cumpliéndose así, una tradición más.

Como si fuera un chinelo danzante, me voy con la música a Tepoztlán cantando la canción que Demis Roussos interpretara delicadamente, denominada “Canción de Boda”: Sé que te amaré siempre / estaré junto a ti / para darte ternura, refugio y valor / para que nada te haga sufrir / me tendrás junto a ti…

viernes, 9 de abril de 2010

NIÑEZ MEXICANA

 Teresa Carreón


Antes del siglo XVII los niños fueron representados como adultos en miniatura en las pinturas y registros que hacen referencia a la niñez. Durante el Renacimiento, las representaciones artísticas de los niños se incrementaron dramáticamente en Europa, sin embargo, este hecho no hizo mella en la actitud de abuso de la niñez especialmente al utilizarla como mano de obra barata y objeto de placer sexual. La era Victoriana obró como la fuente de la concepción moderna de la niñez, lo cual resulta una ironía si se tiene en cuenta que debido a la Revolución Industrial la explotación del trabajo infantil proliferó y se incrementó la prostitución infantil. Esta condición se redujo posteriormente gracias a la labor de los Evangélicos y las denuncias públicas realizadas por autores muy célebres como Charles Dickens y Karl Marx. El trabajo realizado por niños y la prostitución infantil fueron gradualmente prohibidos en Inglaterra. Los Victorianos fusionaron la función de la familia con la de santidad de la niñez y aunque de forma fluctuante, esta actitud ha fallado en México.

El cardenal Norberto Rivera abordó el tema de la pederastia que en los últimos meses ha sido denunciado por víctimas que fueron abusados por curas y jerarcas religiosos, en su mensaje de Pascua 2010 publicado en el semanario Desde la Fe. Reconoció la crisis que se padece en el interior de la Iglesia católica, a raíz de que algunos sacerdotes “deshonestos y criminales, con sus abominables acciones de abuso a niños inocentes, han dañado irremediablemente a sus víctimas, han traicionado su ministerio sagrado, han enlodado a la Iglesia y han avergonzado a sus hermanos sacerdotes”.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la salud, se menciona a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición porque señala que México se ubica en el primer lugar con sobrepeso y obesidad infantil y que tan sólo de 1999 a 2006, se observó un alarmante aumento de sobrepeso. Lo anterior constituye una paradoja del sistema de salud nacional, ya que todavía persiste la desnutrición en menores de 5 años de familias pobres e indígenas según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

En México, el 32 por ciento de la mano de obra indígena, sobrevive directa o complementariamente, con el trabajo de la infancia entre los 6 y los 14 años de edad, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los padres de Martín y Bryan Almanza Salazar, de nueve y cinco años, respectivamente exigen que se haga justicia por el daño infligido a su familia y que se castigue a los culpables de balear y dar muerte a sus hijos en un retén militar de Nuevo Laredo, Tamaulipas. El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo asegura que ante la evidente participación de militares en los hechos, existe impunidad y protección por parte de las autoridades federales y de la propia Sedena al no iniciar una indagatoria contra los responsables.

El presidente de la Mesa Directiva, Francisco Ramírez Acuña afirmó durante el foro "Jornada a favor de las niñas y los niños de México", verificado en la Cámara de Diputados, que deben legislar para que aquellos que abusen de los pequeños sean los que reciban el castigo ejemplar que merecen. "Los días que vivimos en México nos obligan a exigir que todos, gobiernos federal, estatal y municipal, actúen con determinación cuando se presenten abusos; recordemos que en algunos casos el maltrato acaba con la vida de los menores", dijo en alusión al caso Paulette Gevara Farah. Ojalá su dicho abarque también a los niños de Tamaulipas, de la guardería ABC de Sonora, de Chihuahua, de Sinaloa, de…

Definitivamente los niños en estos tiempos no la han llevado nada bien, ya que muchos pequeños que atestiguan con miedo estos hechos se preguntan como lo hiciera Joan Manuel Serrat en su canción Mi niñez: “Y ¿dónde, dónde fue mi niñez?”, con la que mejor me voy a otra parte…
 

martes, 6 de abril de 2010

DURMIENDO CON LIBROS


"Los que aman los libros no sólo aprecian su contenido, sino que se regodean con el objeto en sí. Algunos disfrutan de aquellos con páginas amarillentas y con aspecto trajinado; los encuentran especialmente bellos, y el poseerlos pareciera otorgar un carácter o encanto especial a la biblioteca. Lamentablemente, lo que la mayoría ignora es que esas características de antigüedad, presentes en algunas publicaciones, no son más que signos de las enfermedades que afectan al papel. Una de las más comunes es la presencia de hongos, los cuales encuentran el clima propicio para reproducirse en ambientes húmedos y poco ventilados. Si un libro presenta manchas de color marrón oscuro o negras —como pequeños lunares— no hay duda de que esos microorganismos encontraron casa.
El problema que ocasionan los hongos trasciende a los libros propiamente. En estos produce debilitamiento de las hojas en las zonas donde se ha alojado el hongo, lo cual favorece un deterioro acelerado del objeto. En las personas que están en contacto con estos libros contaminados, se puede desarrollar un cuadro alérgico e infeccioso que debe ser atendido oportunamente para evitar males mayores.
Una de los trastornos de salud que puede presentar una persona expuesta continuamente a los hongos de los libros es una infección pulmonar, la cual se manifiesta con síntomas como fiebre, tos seca y malestar general, explica el neumonólogo José Ramón Silva. “Este tipo de infecciones puede devenir en destrucción pulmonar y respiración dificultosa. Incluso la infección puede diseminarse a otros órganos”, señala.
Este padecimiento es frecuente en personas que trabajan en bibliotecas y en aquellos individuos que duermen próximos a estantes de libros contaminados con hongos, debido a que constantemente se encuentran inhalando estos microorganismos. Son estas personas quienes, al presentar con regularidad síntomas como los antes descritos, deben ponerse en manos de un neumonólogo para que determine las razones del padecimiento. Para lograr este objetivo, el especialista realizará una placa de tórax para detectar si efectivamente hay presencia de hongos en los pulmones, y luego verificará el diagnóstico analizando el esputo del paciente. En caso de ser positivo el resultado, la persona será tratada con antimicóticos y evitará el contacto con los factores contaminantes.


Otro de los problemas que ocasiona el estar en contacto permanente con hongos son las llamadas reacciones de hipersensibilidad. Por un lado se puede presentar asma, pero por otro es factible que se desencadenen cuadros de neumonitis, un padecimiento de menor envergadura que la neumonía, pero que igualmente requiere cuidados especiales para lograr combatirlo de forma definitiva. En este caso, el paciente presenta disminución de la oxigenación y fibrosis muscular. En relación con este aspecto, Silva destaca que cuando una persona expresa haber sufrido repetidos cuadros de neumonía —lo cual es muy poco probable— es conveniente que visite a un especialista con el fin de chequear si lo que realmente ha padecido es neumonitis, y así verificar que el origen se encuentre en factores externos contaminantes, como hongos, por ejemplo.
“En principio, las personas no deben dormir en habitaciones que tengan estantes con muchos libros. Sería mejor tener en el cuarto únicamente el o los libros de cabecera”, refiere el especialista. Si se trata del trabajador de una biblioteca, por ejemplo, lo recomendable es que la institución tome medidas para solventar el problema de los hongos que aqueja a los impresos que almacena."
Idalia De León 
  • Cada partícula de polvo aloja las temibles esporas de hongos, las cuales pueden instalarse en las páginas de los libros; de manera que la regla básica es la higiene. Cada 15 días, por lo menos, los libros deben bajarse de la biblioteca, sacudirles el polvo con un trapo seco o con una aspiradora. Jamás se le ocurra utilizar detergente. La estantería también debe limpiarse en profundidad antes de colocar nuevamente los libros.
  • Algunos expertos sugieren que algún tipo de metal inoxidable es el material ideal para una repisa o estantería.
  • Si detecta que su estantería tiene hongos, lo ideal sería sustituirla por una nueva. Otra opción sería que solicite la opinión de un experto que le pueda indicar cuán enferma está la madera y si tiene solución el problema.
  • La temperatura ideal para garantizar el buen estado de los libros es de 18 a 21º C. Como la temperatura promedio en el país es superior, es decir, de 28 a 33ª C, lo ideal sería colocar la biblioteca en un ambiente con aire acondicionado. Si esta alternativa no es posible, se recomienda ubicar la estantería en un lugar ventilado, y en el que los rayos del sol no lleguen directamente a los libros. Los recintos muy cerrados y oscuros contribuyen con la proliferación de microorganismos.
  • Uno de los principales enemigos de los libros es la humedad debido a que crea el ambiente ideal para el desarrollo de colonias de hongos. En este sentido, la recomendación es instalar un deshumificador, el cual mantendrá a raya el exceso de humedad.
  • Una sana recomendación para ahuyentar insectos es colocar en los entrepaños bolsitas confeccionadas con tela de algodón, rellenas de pequeñas cantidades de orégano, clavo de especia, comino y pimienta, entre otros.
  • Aísle los libros enfermos de los sanos. En este caso se cumple el viejo refrán que reza que una manzana podrida...
  • Evite recostar la biblioteca completamente de la pared, y cerciórece de que esta última no presente filtraciones.