viernes, 19 de febrero de 2010

GENERACIÓN NI – NI MEXICANA

Teresa Carreón


Los sociólogos españoles han detectado la aparición de un modelo de actitud adolescente y juvenil: la de los “ni-ni”, generación apática, indolente, acunada en el confort familiar, que se caracteriza por el simultáneo rechazo a estudiar y a trabajar.

En México, 38 millones de personas constituyen una muy diferente generación “ni-ni” ya que, a diferencia de España, los jóvenes mexicanos que ni estudian ni trabajan, no tienen seguro de desempleo, ni seguro social, ni esperanza de un futuro mejor. Y es que la carencia de oportunidades educativas y de empleo genera sentimientos de fracaso, conflicto, frustración y desconfianza hacia las autoridades.

Los jóvenes que viven en períodos prolongados de conflicto y frustración, se enfrentan a la incertidumbre y la incapacidad para modificar su realidad, lo que conlleva, según afirman los especialistas a la angustia, ansiedad, inseguridad, irritabilidad, resentimiento, actitud de huída, agresividad y neurosis.

Además de la falta de educación y empleo, los yerros gubernamentales han puesto a la sociedad mexicana en una situación de enorme vulnerabilidad, ya que los peligros que cotidianamente la acechan van del asesinato cotidiano de mujeres y hombres “levantados” –secuestrados-, a jóvenes brutalmente ejecutados en medio de una celebración, o bien, lo que recientemente diera a conocer el gobernador de Tabasco: grupos de niños reclutados para ser adiestrados como sicarios, acciones todas atribuidas a invisibles criminales ligados a bandas de narcotráfico.

Por todo ello, es común escuchar en boca de cualquier connacional que sería mejor irse del país. Javier Aguirre, director técnico de la selección nacional de futbol, ha declarado recientemente que debido a la inseguridad que se vive en México, después de participar en la copa mundial de Sudáfrica, se irá a vivir a España, provocando con ello una enorme polémica. Quienes han cuestionado al Vasco Aguirre ocultan veladamente la envidia que tal afirmación les produce.

Y es que no sólo artistas y empresarios del espectáculo han abandonado a nuestro país, también lo han hecho políticos, empresarios, profesionistas altamente calificados, científicos y miles de obreros, jornaleros y personas que pertenecen a un situación económica desesperada, que salen huyendo de las condiciones de vida que nunca pudimos imaginar.

Por eso, mejor me voy con la música a otra parte con la canción de Soul Asylum “Runaway Train” (Tren Fugitivo): Tren fugitivo, que nunca vuelve atrás/ Un camino equivocado hacia una sola dirección / Parece que debería llegar a algún lugar / En cierto modo no estoy ni aquí, ni allí…