viernes, 2 de julio de 2010

FUERA DE TIEMPO


Teresa Carreón

Cada periodo electoral los ciudadanos, personas “de a pie”, los electores somos convocados por elocuentes campañas cuya finalidad es la búsqueda del voto que históricamente se ha obtenido a cambio de artefactos domésticos, despensas o inscripciones a programas sociales, apostándole al olvido y la sinrazón. En algunos casos, el ofrecimiento culmina con un “espera resultados” con la garantía de que esa masa electoral – reconocida como un ente amorfo con ojos pero sin conciencia ni memoria - que una vez haya emitido su voto, regresará a su sepultura, donde ha sido ubicada por los candidatos, partidos políticos y gobernantes.

Los ofrecimientos van desde la pena de muerte a secuestradores, hasta modificaciones al pago de tenencia y otros tantos que de tanto repetirlos resulta inverosímil que los electores olviden que ya han votado por esas propuestas y es hora que aún no se llevan a cabo.


A tan sólo cuatro días previos a efectuarse las elecciones, Areli Gómez ha presentado su renuncia a la titularidad de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), con lo que todos los pronósticos de delitos electorales van in crescendo.

Así, resulta completamente oportunista y electorero el anuncio de Felipe Calderón de eliminar la tenencia vehicular, así como la simplificación de trámites fiscales a pocos días de importantes procesos electorales, con lo cual se confirma lo desesperado que se encuentra el habitante de Los Pinos, al actuar como coordinador de campañas de su partido, el Acción Nacional.

La toma de decisiones recientes por parte del Ejecutivo ha sido interpretada como completamente electorera, con la clara intención de influir en los resultados de los comicios que se celebrarán este domingo en el que se renovarán 12 gubernaturas.

Sumado a lo anterior y ante tres mil boletas electorales robadas en Chihuahua el miércoles de esta semana, todavía se preguntan los políticos ¿por qué se ha perdido la confianza en su actuación?

Motivada por el fuerte aroma electoral de los anuncios recientes en Los Pinos, mejor me voy con la música a otra parte con la canción “Mi error, mi fantasía”, interpretada por Edith Márquez: Fue mi error, mi fantasía /aposté al perdedor /así es la vida /Fue mi error, mi fantasía /compartir lo mas valioso que tenía /Fue mi error, mi fantasía /pretender que frente a frente me querías /Fue mi error, mi fantasía /confundir amor total con cobardía…