domingo, 13 de abril de 2008

PEMEX, ABSOLUT - AMENTE

Teresa Carreón

Tremenda polémica ocasionó un anuncio de una conocida marca de vodka en la que se muestra un mapa de la república mexicana con el detalle de que la frontera entre Estados Unidos y México, se encuentra donde estaba en 1848, cuando México controlaba la mayoría de la costa pacífico y suroeste de Estados Unidos.


Con un eslogan que afirma “En un mundo Absolut” se anuncia sólo en México, dicha bebida en enormes espectaculares, así como anuncios en revistas. Desconociendo el volumen de ventas que ha arrojado la campaña publicitaria, bloggers, periodistas y miembros del público en Estados Unidos que vieron el anuncio, han realizado protestas que se han esparcido rápidamente por internet, generando un movimiento de boicot a la bebida en el ciberespacio.

Los fabricantes del vodka contestaron de inmediato, ofreciendo disculpas y retirando el anuncio, avisando que no fue diseñado para el público estadounidense, sino para el mexicano.
Por su parte, el gobierno de Felipe Calderón está desarrollando una costosa campaña en los medios de comunicación, para tratar de convencer a la sociedad mexicana de la urgente necesidad de extraer el petróleo localizado en aguas profundas del Golfo de México, con ayuda de quienes ya lo hacen en otras partes del mundo. Con ese objetivo, plantea fortalecer a PEMEX para que pueda contratar la mejor tecnología, reduciendo el problema del petróleo a una mera cuestión técnica.

Las televisoras y el radio repiten sin cesar un spot de larga duración consistente en buenos deseos y promesas, dejando sin aclarar temas cruciales, como la clase de empresas que ayudarían a PEMEX, el tipo de contrato que se firmará y los términos y condiciones del mismo, la cuestión de los derechos de propiedad sobre las reservas y la producción de hidrocarburos, el tratamiento fiscal que se le dará tanto a la actividad extractiva, como a las firmas que participen incluyendo a la paraestatal, la regulación que se deberá cumplir y la autoridad encargada de aplicarla.

El problema es que la labor de los gobiernos es informar a sus ciudadanos sobre la actividad de su administración, no sólo realizar costosas campañas publicitarias que sólo desvirtúan la realidad. La diferencia entre información y publicidad es que la publicidad no aporta datos y genera desidia a la participación ciudadana. Así, la publicidad del gobierno pretende domesticar a la ciudadanía y mantener un estado de apatía ante la situación actual.

El contexto en el que se lanzan los mensajes publicitarios es el del mercado, las organizaciones, los grandes medios y los públicos masivos. Su evolución ha estado particularmente ligada al desarrollo económico y a los objetivos comerciales de los empresarios. La publicidad sirve, en definitiva, para contrarrestar la competencia y la transparencia inherente. La principal característica de la publicidad es ser una fuente de información cómoda, el público no tiene que hacer ningún esfuerzo para comprender la propuesta, porque la publicidad desarrolla todo el trabajo.

De ese modo, el genio publicitario, Gunnar Broman al ver las botellas de medicina suecas tuvo la gran idea de embotellar el Absolut Vodka en aquellos envases. Así, la botella de Absolut Vodka había nacido; el color azul simplemente fue escogido por contraste y porque llamaba la atención.

La campaña de Absolut Vodka es hoy catalogada como una galería de arte publicitario global. Muchos artistas de todo el mundo anhelan tener en su portafolios un diseño suyo publicado bajo el nombre del vodka sueco. A tan sólo tres décadas de su llegada a América, Absolut Vodka es un icono en la historia del siglo XX y un pasaje en los anales del arte contemporáneo.

En los anuncios de PEMEX, se trata a la paraestatal como una mercancía, y se afirma que “México tiene un gran tesoro, un tesoro escondido debajo del fondo del mar”, en el que se le pide a la sociedad mexicana un cheque en blanco: aún no se ha mencionado cuántas acumulaciones de petróleo existen, ni sus dimensiones, o si contienen petróleo suficiente para desarrollar una explotación comercial.

Se afirma en el anuncio que “las mayores reservas de petróleo se encuentran en aguas profundas, a 3000 metros bajo el mar, es decir, a una profundidad de 15 veces el edificio más alto de México”. Técnicamente hoy, es imposible explotar petróleo a 3000 metros bajo el fondo del mar. Aún no existe tecnología para ello. El record mundial de profundidad marina es de 2,400 metros para pozos de producción. La humanidad aún no sabe extraer petróleo a profundidades mayores. El record mundial de pozos de exploración es de 3,060 metros.

En la actualidad, México no tiene necesidad de explotar el petróleo que eventualmente pudiera existir a esa profundidad. ¿Por qué la insistencia de ir a lo más difícil, lo más caro, lo más complejo, lo más arriesgado, cuando aún se tienen grandes oportunidades en zonas de fácil acceso, donde PEMEX reconoce que México cuenta con una amplia experiencia en la explotación de pozos que se encuentran en tierra y muy cerca de las costas. ¿Por qué concentrar atención, esfuerzo y recursos en aguas profundas cuando el 75% del territorio nacional queda aún por explorar?

Entonces, la idea de “Fortalecer a PEMEX” podría significar cambiar la ley para permitir contratar a compañías petroleras extranjeras pagándoles con hidrocarburos, es decir, con una parte del volumen o el valor de la producción, disminuyendo en consecuencia, los ingresos petroleros para la nación, ¿dónde estará la ganancia?

La música que debe llevarme a otra parte, trajo a Alí Primera, quien nos da elementos de reflexión con su canción “Ahora que el petróleo es nuestro”: 'Ahora que el petróleo es nuestro' / No quiero ver pordioseros / enfermos sin hospitales / y muchachos sin liceo / Nosotros lo trabajamos / nosotros lo refinamos / señores a esa comedia/ la gracia yo no le veo / que nosotros trabajemos/ y ellos con el mercadeo.

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