miércoles, 30 de diciembre de 2009

SIGNIFICADOS OLVIDADOS DE LOS RITOS DE LAS FIESTAS DE FIN DE AÑO


Todas las culturas de todas las épocas han celebrado los cambios de ciclo. Hoy se realiza de una forma más comercial, pero la humanidad sigue conectanda a una herencia atávica, festiva y supersticiosa que sirve para recordar la evolución de la vida.

Generalmente el fin de los ciclos solares, en casi todas las religiones se le asigna al sol el máximo poder y se lo relaciona con el dios supremo.

Nuestro calendario está regido por el ciclo solar y dividido en cuatro estaciones que van del 01 de enero al 31 de diciembre. Para los chinos el año comienza después de febrero y el pueblo judío lleva otra cuenta ya que no coincide con el mismo calendario y tampoco toman como referencia el a.C. y d.C., es el “Rosh-hashanáh” y cae dentro del mes de septiembre o comienzo de octubre. En las Santas Escrituras comienza con la primavera, el mes de Nisán, o en otoño, el mes del Tisri.
Los fuegos artificiales

Provienen de los chinos –sus creadores-, y se utilizan para alejar a los malos espíritus, procurando el arribo de un año benigno y prometedor. Además debemos recordar que el fuego en muchas culturas antiguas y mitologías proviene directamente del sol y que fue utilizado por los celtas y otras culturas como elemento de sacrificio propiciatorio para alejar a todos los males.

Las 12 uvas

Se comen con las 12 campanadas de las 12 de de la noche del 31 de diciembre. 12 fueron los discípulos de Jesús y los que se sentaron a la mesa en la última cena. La uva tiene un doble significado, de sacrificio y de fecundidad –vino rojo = sangre, significa el sacrificio; para otros simboliza la juventud y la vida eterna, así como la embriaguez sagrada (cantada por poetas griegos y persas) que permite al hombre participar fugazmente del modo de ser atribuido a los dioses-.

Los alimentos

Son un festejo para procurar un año venidero prometedor y recibir al nuevo dios sol, dios supremo, que muere y nace de nuevo sin perder su esencia, además era tenido en cuenta que lo mismo que se ofrece es lo que se recibe, cuando mayor es la cantidad de alimentos y más dulces sean estos, mayor cantidad de alimentos se recibirán en el año venidero y más dulce se tornará éste. La forma en que se recibe el año nuevo y se despide al viejo es la forma en que se espera pasarlo.

Quema del muñeco

Los celtas, según cuentan los romanos, solían fabricar un enorme muñeco con forma de hombre dentro del cual encerraban a sus enemigos (capturados en batalla) y les prendían fuego durante el solsticio de invierno, de esa forma rendían sacrificio al sol y pretendía alejar los males (representados por sus enemigos), esperando como reintegro un año venidero próspero y fructífero. El actual muñeco que se quema para fin de año es un resabio de antiguos sacrificios a través del fuego.

Un dato interesante: en los festejos de fin de año en China, solemos ver enormes “Dragones” o “Serpientes” –ambos idénticos simbólicamente-. Podemos recordar que Afrodita (Grecia) regresa a la tierra tomando la apariencia de Circe, montada en un carro tirado por serpientes aladas y al morir se transforma en el lucero del alba –Venus-. Quetzalcóatl (México-azteca) es una serpiente emplumada que llega a la tierra. Según Janes Bonwick “la serpiente es la señal o el símbolo de una antigua raza célebre por su sabiduría”; se le atribuye la introducción de todas las artes de la civilización y se cree que es la fuente de grandes conocimientos. “San Jorge matando al dragón/serpiente” es un símbolo primitivo de matanza ritual –Jung-, recordar que el propio Cristo aparece simbólicamente como una serpiente exaltada en la cruz (la cruz simboliza el árbol de mundo); la serpiente fue asociada primitivamente con el “caos” y con la “luz”, es un símbolo ambivalente de destrucción y vida, y se encontraba asimilada a la Diosa Madre, representante del amor, la fecundidad, la fertilidad y en algunos casos la lujuria y la guerra.

“El hombre moderno no comprende hasta qué punto de su “racionalismo” (que destruyó su capacidad para responder a las ideas y símbolos numéricos) le ha puesto a merced del “inframundo” psíquico. Se ha librado de la “superstición” (o así lo cree), pero en tanto, sus valores espirituales y morales se tambalean y se vuelven ambiguos, y esa desorientación se ha extendido por todo el mundo.

Los antropólogos han descrito muchas veces lo que ocurre a una sociedad primitiva cuando sus valores espirituales están expuestos al choque de la civilización moderna: la gente pierde el sentido de la vida, su organización social se desintegra y la propia gente decae éticamente. Eso sucede precisamente ahora. Los dirigentes espirituales históricamente han estado más interesados en proteger sus instituciones que en entender el misterio que presentan los símbolos para proteger a sus seguidores.

Decía Carl Gustav Jung "Hemos desposeído a todas la cosas de su misterio y numinosidad: ya nada es sagrado”.

martes, 29 de diciembre de 2009

LOS NADIES de EDUARDO GALEANO



Los nadies


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

viernes, 18 de diciembre de 2009

NO HAY PECADO, SÓLO HAMBRIENTOS

Teresa Carreón

Esta semana Noam Chomsky comentó un fragmento de la novela de Dostoyevski “Los hermanos Karamazov” denominado "El Gran Inquisidor”, el cual está ambientado en Sevilla en el tiempo más terrible de la Inquisición, lugar donde súbitamente aparece Jesucristo “modesto, sin tratar de llamar la atención, pero todos le reconocen”. El Gran Inquisidor ordena a los guardias que lo tomen y lo lleven a prisión. Una vez allí, acusa a Cristo de haber venido a obstaculizar la gran tarea de destruir las ideas subversivas de libertad y comunidad. No te seguimos a ti –le advierte el Inquisidor a Jesús–, sino a Roma y a la espada del César. Buscamos ser los únicos gobernantes de la Tierra para poder enseñar a la multitud de viles y débiles que sólo se liberarán cuando renuncien a su libertad y se sometan a nosotros. Entonces serán tímidos y temerosos y felices. Así que mañana, dice el Inquisidor, yo debo quemarte. Sin embargo, el Inquisidor cede finalmente, y libera a Cristo en los oscuros callejones del pueblo quien calladamente, se aleja.

Chomsky narra lo anterior debido a dos acontecimientos que marcaron el mes de noviembre de 1989: la muy celebrada caída del Muro de Berlín (9 de noviembre) y lo escasamente recordado el 16 de noviembre en El Salvador, el asesinato de seis destacados sacerdotes jesuitas, junto con su cocinera y la hija de ésta, a manos del batallón de élite Atlacatl, armado y adiestrado por la Escuela de las Américas de Estados Unidos. Con ese crimen se puso fin a la teología de la liberación, movimiento de los obispos latinoamericanos que trabajaba enfáticamente por los pobres.

El papa Juan XXIII al impulsar el Concilio Vaticano II (1962), trajo de vuelta el pacifismo radical del Evangelio. En ese marco, sacerdotes, monjas y laicos de América Latina, llevaron el mensaje del Evangelio a los pobres y los perseguidos, los unieron en comunidades y los alentaron a tomar en sus manos su destino, cometiendo con ello una herejía ante los poderosos, convirtiéndose en un blanco del terror y la matanza.

La Escuela de las Américas de Estados Unidos, que adiestra a oficiales latinoamericanos, ha anunciado orgullosamente que su ejército ayudó a derrotar la teología de la liberación, contando con el gentil respaldo del Vaticano.

Mi música que me lleva siempre a otra parte, acompaña en tono nostálgico un párrafo de la novela en cuestión de Dostoyevski “¿Por qué has venido a molestarnos?... Bien sabes que tu venida es inoportuna… No quiero saber si eres Él o sólo su apariencia; sea quien seas, mañana te condenaré; perecerás en la hoguera como el peor de los herejes. Verás cómo ese mismo pueblo que esta tarde te besaba los pies, se apresura, a una señal mía, a echar leña al fuego. Quizá nada de esto te sorprenda... Pasarán siglos y la Humanidad proclamará, por boca de sus sabios, que no hay crímenes y, por consiguiente, no hay pecado; que sólo hay hambrientos.”


viernes, 11 de diciembre de 2009

MUNDO SALVAJE


Teresa Carreón Granados

Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio coacusadas con Jacinta Francisco Marcial de secuestrar a seis agentes armados de la AFI-PGR que llegaron a extorsionar y robar a la comunidad ñañhú de Santiago Mexquititlán, Querétaro, en marzo de 2006, siguen presas desde entonces. Y paradójicamente, en su caso el ministerio público ahora sí presenta conclusiones acusatorias y al “impartir justicia” solicita que se les imponga la pena máxima que podría alcanzar más de 50 años de prisión.

Por otra parte, se han cumplido seis meses de la horrenda tragedia que calcinó a 49 niños de la guardería ABC, en Hermosillo, Sonora. Y el balance hasta hoy muestra a 27 presuntos responsables, quienes a pesar de haber sido consignados, gozan de su libertad (dueños, socios y encargados de la guardería) a excepción de una funcionaria de mediano nivel. Ninguna culpa para autoridad alguna del IMSS o del propio gobierno estatal.

Diariamente aparecen cadáveres desmembrados con leyendas firmadas por sombríos personajes, en todo el país. Personajes folclóricos con un oscurísimo pasado, toman y retoman una delegación de una ciudad capital llena de problemas que esperan urgente solución.

Los pobladores de localidades de diversas partes del país, están tomando la justicia en sus manos al ver perdido su derecho a vivir con seguridad, fortaleciendo a ese capital social que las televisoras califican de “turba”.

En medio de la enorme crisis económica global y pese a la recesión, los bancos ganaron $49 mil millones, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Calderón ha propuesto a Carstens para dirigir el Banco de México, después de operar “un manejo equivocado de la crisis financiera” según afirmara el premio nobel Joseph Stiglitz. Con sus decisiones Cartstens generó tres millones de desempleados, miles de empresas quebradas o a punto de quebrar, y más pobres. Son ya 57 millones de connacionales que viven bajo la línea de pobreza. Esas cifras dan vergüenza y pánico.

Todo lo anterior representa la cortedad de miras de los dirigentes de nuestro país al igual que la fragilidad de nuestra memoria. Y así, palabras como impunidad, abuso, indefensión, laxitud de la ley, ausencia en la impartición de la justicia, integran las diversas piezas del rompecabezas infernal de la corrupción, transformando nuestro acontecer cotidiano en salvaje sobrevivencia.

Con este triste balance, mejor me voy a otra parte con la canción de Cat Stevens “Wild World” (Mundo Salvaje): Oh, cariño, cariño, es un mundo salvaje. / Es difícil arreglárselas sólo con una sonrisa…

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Copenhague: las resistencias del capital


Por: Alejandro Nadal

El capital sólo puede existir como fracciones privadas de valorización. Son las empresas: centros de acumulación enfrascadas en una lucha constante para aumentar el valor de su núcleo de capital. El cambio técnico es uno de los instrumentos más importantes de esa competencia intercapitalista. Por eso el capitalismo genera continuamente innovaciones técnicas.

Éste es un rasgo que resaltan tanto los aduladores del capital como sus críticos. Y de ahí muchos concluyen que el capitalismo está dotado de una gran capacidad de adaptación a los cambios que se producen a su alrededor.

Pero el capitalismo también está lastrado por inercias profundas que frenan su capacidad de cambio. La razón es que una vez que se han realizado las inversiones asociadas a una trayectoria tecnológica, el capital tiene que amortizarlas y resiste los cambios con la misma tenacidad con la que antes empujaba las transformaciones. Por eso los funcionarios de las empresas transnacionales, que llevan la lógica del capital hasta en las venas, resistirán con todas sus fuerzas cualquier amenaza a su base de poder. La flexibilidad de la economía capitalista tiene límites poderosos.

Por ejemplo, hay algo que no ha cambiado en la trayectoria tecnológica del capitalismo en los últimos 200 años. El proceso de acumulación ha estado cristalizado sobre una plataforma energética de combustibles fósiles. Desde los albores de la revolución industrial la base material del capitalismo, a escala global, depende de una manera u otra de la extracción y utilización de combustibles fósiles. Este perfil energético terminó por alterar la composición química de la atmósfera en estos dos últimos siglos.

Hoy sabemos con certeza que esto constituye la peor amenaza para la especie humana. La única manera de enfrentar estos cambios en la atmósfera implica transformaciones profundas en la estructura material que sostiene la acumulación capitalista. El capitalismo resistirá esos cambios, porque los costos asociados se presentan como insoportables a los funcionarios del capital. La conferencia de Copenhague sobre cambio climático es la prueba.

En esta importante conferencia la solución planteada desde los centros de poder descansa en dos vertientes que son funcionales a la acumulación privada. La primera es el mercado de carbono, una falsa solución que acabará por imponerse en la declaración final de Copenhague. En este esquema, miles de empresas recibirán gratuitamente cuotas permitidas de emisiones de gases invernadero. Podrán vender el excedente no utilizado en un mercado especial, supuestamente creando los incentivos para la gran transformación de la base energética. Es un premio para los contaminadores históricos, no un instrumento eficaz para reducir y estabilizar las emisiones de gases invernadero.

La segunda vertiente es el esquema de financiamiento para que los países pobres puedan reducir sus emisiones y adaptarse a los efectos del cambio climático. La Agencia Internacional de Energía calcula las necesidades de los países que no son miembros de la OCDE en 197 mil millones de dólares (mmdd) de inversiones para reducir las emisiones de carbono para el año 2020. Si, como se propone por los países ricos, esos recursos son manejados por el Banco Mundial, ya nos podemos despedir de cualquier cosa que se parezca al desarrollo sustentable.

Obama piensa que los países ricos pueden llegar a un acuerdo sobre la cifra de 10 mmdd anuales en Copenhague. Pero también ha señalado que a largo plazo la mayor parte de los recursos deben provenir del sector privado. Para ello, la Casa Blanca y el Banco Mundial insisten en que los países pobres deben ofrecer incentivos para las inversiones que podrían reducir las emisiones de carbono. Ya sabemos cuáles son esos incentivos: apertura, privatización, desregulación. Es decir, hay que perpetuar el modelo neoliberal para asegurar una solución al cambio climático.

Así se cierra el círculo. Por un lado se exigirá a los países pobres mantener "incentivos" para atraer inversiones extranjeras necesarias que supuestamente reducirán las emisiones de gases invernadero. No importa que el modelo neoliberal sea un insulto social y ambiental. Por el otro lado, se va a "garantizar" que tengan acceso a un buen mercado internacional de bonos de carbono con el fin de canalizar más recursos para reducir las emisiones de carbono. No importa que el mercado de carbono sea un gran fracaso anunciado.

El capital y sus centros de poder prefieren llevar a la ruina al mundo entero, antes que sacrificar sus fuentes de privilegios. Las grandes corporaciones cuya capacidad productiva descansa en los combustibles fósiles van a oponer feroz resistencia a todo lo que suene a cambio. Poco importa que la perspectiva de procesos de cambio climático descontrolados constituya la peor amenaza para la humanidad y la biósfera. El capital, en su delirio de acumulación sin fin, está dispuesto a sacrificarlo todo. Si las organizaciones sociales no ejercen la presión suficiente, la conferencia de Copenhague será un espacio para profundizar la destrucción ambiental y la explotación social.

viernes, 4 de diciembre de 2009

FRAGILIDAD DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Teresa Carreón

Grandes expectativas ha generado en todo el mundo el encuentro que tendrán los dirigentes de las naciones del globo terráqueo para tomar decisiones respecto del cambio climático, durante los próximos días en Copenhague, Dinamarca, sin embargo, han salido a la luz diversas informaciones que cuestionan algunos de los indicadores más importantes que respaldan la teoría de que el cambio climático se debe a la emisión de dióxido de carbono (CO2).

Resulta que en los días recientes el científico James Hansen, quien pusiera en alerta al mundo sobre el peligro del calentamiento global, ha declarado que “prefiere que la cumbre de Copenhague no llegue a un acuerdo”, ya que a pesar de que hizo lo imposible por educar a los políticos sobre las causas del efecto climático y empujarlos a tomar medidas para evitar consecuencias catastróficas, cree que fracasaron en cumplir con lo que considera que "es el desafío moral de nuestro tiempo".

A su vez, uno de los más reconocidos centros de investigaciones del calentamiento global y líder de la teoría de que éste ha sido producido por la actividad humana, Unidad de Investigación y Predicción del Clima (CRU por sus siglas en inglés), en Gran Bretaña, fue atacado recientemente por unos hackers consiguiendo extraer más de 1000 correos electrónicos y numerosos informes de los científicos de ese centro. En esa información sustraída, reconocida como auténtica por la propia universidad, se detalla cómo los científicos han manipulado las cifras de las temperaturas para ajustarlas a un modelo preestablecido de calentamiento global que respalde la teoría de que dicho calentamiento ha sido producido por la actividad humana. Lo anterior pondría en duda no sólo a la comunidad científica defensora del calentamiento global antropogénico, o al Panel Intergubernamental del Cambio Climático (en sus siglas en inglés IPCC) de las Naciones Unidas, sino a toda la clase política que ha favorecido con su ignorancia o complacencia, al desarrollo de una teoría catastrofista, siendo Al Gore su principal exponente.

Recientemente un artículo de Wall Street Journal detalló el borrador del documento preparado para firmar entre las naciones participantes de la mencionada cumbre, describiendo la inclusión de propuestas como la creación de una superestructura supranacional con capacidad tributaria, financiera, y reguladora a nivel mundial, enfatizando “una redistribución de la riqueza global”, con concesiones de la soberanía nacional de algunos países. Si a lo anterior le agregamos las declaraciones que la BBC de Londres difundiera recientemente del nuevo primer ministro de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, afirmando que la Conferencia Climatológica de Copenhague es “un paso más hacia el Gobierno Global de nuestro planeta”, sólo nos queda preguntarnos ¿Qué es lo que está en juego en la cumbre de Copenhague? ¿Firmarán compromisos concretos para reducir drásticamente sus emisiones los cuatro principales productores de gases contaminantes: EU, China, la Unión Europea y la India, o será algo mucho mayor?

Mejor me voy con la canción de Sting “Fragilidad” a otra parte: Nada se logra con violencia /Ni se logrará /Aquellos que han nacido en un mundo así / No olviden su fragilidad…