viernes, 26 de septiembre de 2008

LLAMADOS A MISA


Teresa Carreón

Es costumbre entre quienes tienen cuentas de correos en internet, encontrar de cuando en cuando, invitaciones para respaldar alguna causa solidaria. Llegan al buzón virtual invitaciones para rezar a determinada hora por la paz del mundo, solicitudes para hacer conciencia por la causa de los bebés foca que cada año mueren a palos, recordatorios de las guerras con fotos desgarradoras, entre otras. Pero se está volviendo una práctica usual, recibir alguna invitación para una acción muy específica de sabotaje: ya sea para que disminuyan los precios de las llamadas de los celulares, para que bajen los precios de la gasolina o bien, para apagar las luces a determinada hora en todo el mundo y darle con ello, un respiro al planeta.

Acostumbrados a que las invitaciones a la solidaridad son como los llamados a misa a los cuales probablemente nadie haga caso, recibí con mucho agrado, los datos del apagón convocado para efectuarse el 17 de septiembre de 19:50 a 20 horas por el grupo ecologista francés L’Alliance pour la Planete (Alianza por el Planeta).

Con la intención de generar mayor conciencia acerca del cambio climático y el derroche energético, dicha convocatoria consiguió que tanto la Torre Eiffel como la Puerta de Alcalá, se sumaran a dicho apagón, y hay que decir que la iniciativa tuvo una gran repercusión a través de los medios europeos.

Es interesante observar que al menos en España le han dado seguimiento a los diez minutos de oscuridad provocada no solo por la población, sino por empresas e instituciones públicas y se consiguió un bajón del 2.5%, ahorrándose con ello siete mil 324 euros. Existen gráficas de la Red Eléctrica en las que se pueden apreciar la baja del consumo.

La cita del apagón ayudó a que durante 10 minutos, o el planeta respirara y descansara. A nivel mundial, al dejar de utilizar la electricidad se dejan de generar 360 gigavatios – hora y se dejan de emitir a la atmósfera 180 mil toneladas métricas de CO2.

Según los organizadores, la web demostró ser una buena herramienta para difundir este tipo de acciones y justamente como se explicaban en el mensaje, si la respuesta era masiva, la cantidad de energía que se ahorraría ha sido muy importante.

“La Hora del Planeta” es el nombre que recibió la iniciativa apoyada también por la ONG World Wildlife Fund.

Este ejercicio no es el primero, hace tres años se ha venido convocando a estos apagones para elevar la conciencia sobre las nefastas consecuencias del calentamiento global. En 2007 se efectuó otro apagón semejante, y representó un descenso del 5% de la energía en el país ibérico. Aunque los organizadores son enfáticos de que la convocatoria no persigue conseguir grandes cifras, si han manifestado que el interés primordial de la convocatoria es sensibilizar a los ciudadanos sobre los efectos del cambio climático.

Resulta muy interesante observar los resultados de estas acciones, ya que a través de internet navega cualquier tipo de convocatoria que genera solo basura en los correos, pero éstas invitaciones no sólo consiguen enganchar a un buen número de ciudadanos, sino que posteriormente, se giran los resultados del esfuerzo, aportando –paradójicamente- luz al problema en cuestión.

El grupo de rock español ya desintegrado, Radio Futura interpretaba la canción “Tierra”, que nos llevará con la música a otra parte: Donde no hay tiempo ni espacio/solo nos queda el coraje/el mantener tu cariño/mientras dure nuestro viaje/por encima del vacío/a través del cual nos llevas/en el nombre de tu carne/Tierra/Tierra/El más distante/soy errante navegante/que jamás te olvida.

viernes, 12 de septiembre de 2008

NOS ESTAMOS HACIENDO VIEJOS



Teresa Carreón
El 28 de agosto de cada año se “celebra” el día del adulto mayor. Los estudiosos aprovechan la oportunidad de que los medios por ese motivo, acuden a buscar sus opiniones y aportan datos que quitan el sueño. Podemos saber así, que sólo el 25 por ciento de los adultos en nuestro país, cuenta con recursos para la vejez. Hasta 2008 la esperanza promedio de vida de la población mexicana es de 75.1 años, 77.5 en las mujeres y 72.7 en los varones.

Para 2012 este país estará envejecido, ya que los adultos mayores rebasarán el 10 por ciento de la población. Con un ritmo de crecimiento de 3.7 por ciento anual (porcentaje inédito en la historia de México), la población adulta y los adultos mayores se perfilan a convertirse en el grupo social dominante en la pirámide demográfica del país en menos de dos décadas, según estimaciones recientes del Consejo Nacional de Población (Conapo).

La esperanza de vida ha cambiado la visualización en las gráficas de población, pues ha dejado de ser una pirámide para asumir la forma de un pez, con la cola superior por el crecimiento en la población de viejos, así como por la disminución de la natalidad.

La doctora Olga Leticia García Rendón afirmó, en su ponencia “La problemática social de la atención a la vejez en México”, presentada en el Congreso de la Federación de Estudiantes y Egresados de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Sinaloa, efectuado en 2006, que el crecimiento de los adultos mayores se debe a: 1) la disminución de nacimientos; 2) El aumento en la mejora de las prácticas en los cuidados de salud; 3) Al control de las enfermedades infecciosas; 4) Los avances científicos y tecnológicos de la medicina como fue la aparición de los antibióticos, las inmunizaciones, y los equipos de diagnóstico; 5) La disminución de la mortalidad.

Al ciclo de vida de los viejos se le conoce como tercera edad, adulto mayor, senil, anciano y en recientes fechas, adultos en plenitud, por lo que habría que preguntarse ¿cuál plenitud

La sociedad mexicana es excluyente y marginal para las personas de la tercera edad. Por ello, existe entre la población una resistencia a hacerse viejos por el temor a perder el control, la independencia o la autonomía, el estatus social, familiar y personal.

Las personas mayores requieren atención a su salud, empleo, educación, alimentación, vivienda. Las posibilidades que tiene una persona común de encontrar empleo en este país son muy remotas, pero es peor si se trata de un anciano. Actualmente se les puede encontrar de empaquetadores de mercancía en las tiendas de autoservicio, sin salario y sin prestación alguna o bien, intentando recuperar los ahorros que como braceros reunieron entre 1942 y 1964 trabajando en Estados Unidos. A estos últimos, sólo les queda eludir a los falsos dirigentes y esperar una pobre dádiva económica.

Seguramente por eso la sociedad de hoy le teme a la vejez, sobre todo por la disminución física y mental. Si se asume que esta disminución trae aparejada una incapacidad para funcionar autónomamente, esta etapa aterroriza porque hace del hombre un ser dependiente socialmente. Estas pérdidas provocan un cambio en el estatus social que deteriora la imagen que se tiene de sí mismo y la propia valía personal. Esta dependencia obliga a quienes cuentan con familiares responsables, a atenderlos y crear una red de apoyo. Sin embargo, gubernamentalmente se ha dado el mensaje de que se vuelven una carga para la sociedad. Sobre todo en sociedades con una visión asistencialista como la mexicana.

Un error fundamental es haber orientado la mirada en el aspecto de deterioro que se da en la vejez. En el anciano también hay facultades que alcanzan el máximo de su esplendor, como la sabiduría, la sencillez, la tolerancia, la capacidad de escucha, el gozo de los placeres simples de la vida, el disfrute de la compañía. Si los sistemas educativo y productivo aprovecharan la experiencia acumulada por los viejos, sería una doble ganancia.

“El aumento de años no garantiza la disminución en las necesidades básicas. Ese ser humano sigue teniendo hambre, frío, dolor y requiere de un marco que oriente su vida y le dé significado, espera afecto, cariño y una vida valiosa en el amor y la sexualidad, necesita saberse independiente, productivo, eficaz para sí mismo, autosuficiente, sentir que coopera con sus tareas en la construcción del mundo” afirma la doctora García Rendón.

La creencia de que es inútil invertir esfuerzos en personas con una expectativa de vida limitada se hace patente en los programas sociales dirigidos a esta población: actualmente sólo son dádivas para motivar una supuesta clientela electoral.


La gama de necesidades de los ancianos por un lado y la falta de apoyos de parte de los programas y servicios sociales por otro, deberían estar respondiendo a la falta de satisfactores que tiene esa población, ya que se les estipula poca prioridad, debido a que el sistema gubernamental mexicano, prefiere reducir el gasto social antes que dejar de pagar la deuda externa en deterioro de los que menos tienen.

La Organización Mundial de la Salud dice: “La niñez es la cuna de la longevidad”.

Por eso, mejor me voy con la música a otra parte con la canción escrita por Piero, “Viejo mi querido viejo”: Es un buen tipo mi viejo/ Que anda solo y esperando/ Tiene la tristeza larga/ de tanto venir andando/ yo lo miro desde lejos/ pero somos tan distintos/ es que creció con el siglo/ con tranvía y vino tinto/ viejo, mi querido viejo/ ahora ya camina lerdo/ como perdonando al viento/yo soy tu sangre mi viejo / soy tu silencio y tu tiempo…

viernes, 5 de septiembre de 2008

DÓNDE ENVIAR AL GOBIERNO

Con la música a otra parte

Teresa Carreón

Después de la enorme manifestación a favor de la paz y contra la delincuencia, ocurrida el sábado pasado, ha quedado claro que lo que la ciudadanía quiere es reorganizar el país para vivir en una democracia real, no nada más de discurso.

Las estructuras de poder heredadas del PRI, y empeoradas en la era del gobierno panista, son actualmente incapaces de combatir el enorme poder del crimen organizado acrecentado por la corrupción, el descuido y los vacíos. Su persecución resulta difícil para la nada eficaz fuerza pública, que ha visto desarticulado su eje de gravitación al desvanecerse la corrupción centralizada por una descentralizada.

En teoría, la descentralización política en México ha sido una respuesta a la crisis de legitimidad del Estado central que, con el fin de mantener el poder, ofrece concesiones a los gobiernos regionales y transferencias de recursos y facultades. Además, suministra mecanismos e instituciones político regionales –en articulación con los nacionales– para administrar el conflicto, mediante el fortalecimiento de las autoridades locales.

El federalismo, como doctrina y sistema de organización jurídica, tiene su base en la asociación voluntaria de las partes y en la delegación de porciones de soberanía de la periferia al centro. El nuevo federalismo debía ofrecer mayor eficacia gubernativa, estar más cerca de las comunidades y ofrecer prosperidad para las ciudades y los ciudadanos.

El federalismo clásico se entendió siempre como una categoría de la política; el nuevo federalismo es un concepto de administración pública.

La descentralización administrativa tiene que ver fundamentalmente con los arreglos institucionales para que la burocracia haga su trabajo y se presten los servicios; supone incrementar la eficacia en la prestación del servicio a los usuarios (los clientes, en el habla neoliberal).

Carlos Ornelas en su texto “Las bases del federalismo y la descentralización en educación” (http://redie.uabc.mx/vol5no1/imprimir-contenido-ornelas.html), afirma que no obstante que en términos jurídicos la descentralización y la desconcentración pueden significar asuntos distintos, buena parte de la literatura internacional coincide en que la desconcentración es una forma que adquiere la descentralización; la delegación es la otra forma.

La desconcentración es una forma de descentralización que generalmente transfiere las tareas y el trabajo, pero no la autoridad, a otras unidades al interior de una misma institución. Ésta representa una forma limitada de descentralización, ya que su poder y facultades para tomar decisiones dependen de la burocracia central. La desconcentración se realiza para incrementar la racionalidad burocrática, la eficacia administrativa y acercar la prestación del servicio lo más posible a las demandas locales. La desconcentración no altera ni cambia las relaciones de poder, aunque puede modificar las rutinas de la burocracia.

Entre la descentralización y la desconcentración en México sólo ha habido confusión por el aparente trabalenguas.

Todo lo anterior cobra significado ante la pregunta de Diego Cadena: ¿Qué hace la Secretaría de Marina en el Distrito Federal? Sus instalaciones ocupan grandes dimensiones en el sur de la capital y al observar el paso frecuente de marinos en un lugar donde no puede anclar barco alguno, el hecho se trasforma en uno completamente bizarro.

Seguimos padeciendo la concentración y centralización de las instituciones y su gente. Ante ello y con algo de sarcasmo, ocasionalmente pasan por mi cabeza preguntas como: ¿No tendría que irse la PGR a Sinaloa o Chihuahua? ¿Pemex tendría que estar en Campeche o Tabasco? ¿Conagua tendría que ubicarse en Chiapas?

Es explicable que existen oficinas en la capital del país para atender las necesidades administrativas de cada dependencia, sin embargo, resultan enormes elefantes blancos en esta ciudad; debemos cambiar nosotros y las instituciones, empezando por la ubicación de las mismas.
Si la Sagarpa se fuera a Hidalgo, buena parte de las marchas se irán para allá.
Si a la SEP la enviamos a Michoacán ¿los maestros harían plantón en Tzintzuntzan?

Con todo y que en la experiencia internacional la descentralización no ha cumplido por completo sus promesas de mayor eficacia, participación democrática y distribución del poder, muchos gobiernos, organismos multilaterales, organizaciones civiles y partidos políticos la siguen promoviendo. Representa efectivamente, una alternativa al centralismo burocrático y sin ser lo peor, otorga legitimidad a los gobiernos que la procuran, aunque algunos se resistan a perder grados de control.

El fundamento ideológico de fortalecer la economía de mercado, eliminar regulaciones que le restan agilidad y privatizar los servicios públicos no estratégicos constituye la doctrina neoliberal con la que desayunamos todos los días. En 1971 el expresidente norteamericano Nixon expresó: “Mientras más alejado está el gobierno del pueblo, más fuerte es el gobierno y más débil el pueblo”.

En México, lugar emblemático del águila posada en un nopal devorando a la serpiente, territorio en el que los ciudadanos decidimos abandonar la “dictadura perfecta” para ir en búsqueda del paraíso de la democracia y en su lugar sólo vamos dando tumbos, requerimos pensar y transformar completamente al gobierno hacia uno que se encuentre al servicio del ciudadano y de la democracia. No necesitamos convertirnos en otro país, sino llegar a ser, por fin, una gran nación en este siglo.

En el mes patrio y con la canción de Chucho Monge “México Lindo”, yo me voy con la música a otra parte: Voz de la guitarra mía /al despertar la mañana, /quiero cantar la alegría /de mi tierra mexicana. /Quiero cantar sus volcanes/y sus praderas y flores, /que son como talismanes/del amor de mis amores. /México lindo y querido, /si muero lejos de ti, /que digan que estoy dormido/y que me traigan aquí./Que me entierren en la sierra, /al pie de los magueyales, /y que me cubra la tierra /que es cuna de hombres cabales. /Que digan que estoy dormido /y que me traigan aquí. /México lindo y querido /si muero lejos de ti.