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¿Por qué Ayotzinapa unió a todos?

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Luciano Concheiro ¿Qué hizo que la desaparición de los 43 normalistas el pasado 26 de septiembre cohesionara a la sociedad mexicana y generara, literalmente, una acción global por Ayotzinapa? ¿Por qué esta causa ha logrado conjuntar a los más diversos sectores?¿Por qué los 43 normalistas desaparecidos lograron hacer marchar a personas que jamás lo habían hecho? ¿Qué fue lo que trastocó para que personajes como  Dulce María  o el “ Chicharito ” alzaran la voz y protestaran? Existe una primera respuesta que resulta evidente: la atrocidad de los hechos. Sin embargo, lo cierto es que nuestro país lleva hundido en la más cruenta violencia al menos ocho años. Cientos de balaceras, descabezados, encajuelados y fosas clandestinas (simplemente entre marzo del 2011 y abril del 2013 la Secretaría de Defensa encontró 198 fosas, con un total de 466 cadáveres). ¿Por qué lo sucedido en Ayotzinapa logró que el grueso de la población se unificara bajo una misma causa, que marcha...

El ABC del fuego

Juan Villoro viernes, 14 de noviembre de 2014 El 5 de junio de 2009, 49 niños perdieron la vida y 76 resultaron heridos en un incendio en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora. Aunque se investigó a 19 funcionarios, no hubo sanciones. El fuego se ha convertido en sinónimo de impunidad. El 7 de noviembre el procurador Jesús Murillo Karam anunció a los medios que, con toda probabilidad, los cuerpos de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos habían ardido en una pira infernal. Poco después, en una marcha de solidaridad con las víctimas, un reducido grupo de “anarquistas” quemó la puerta de Palacio Nacional, que en forma inexplicable no se encontraba custodiada. Sólo un general vestido de civil se opuso a los desmanes. ¿Qué hacía ahí ese miembro de las Fuerzas Armadas? Las heridas que recibió en el rostro son señas de valentía, pero sorprende su acción solitaria y encubierta. El miércoles 12, Día del Cartero, llegó otro mensaje de lumbre: el Congreso de Guerrero fue i...

¿Hay alguien ahí?

Salvador Camarena 10.11.2014 Lo que ocurrió el sábado en el Zócalo es una metáfora puntual de nuestra crisis. Miles de personas marchan y exigen, en completa calma y plenos derechos, justicia. Pero el protagonismo es de un puñado de violentos que arremete contra Palacio Nacional, desprotegido negligentemente. Borrachos de su éxito, al verse capaces de atacar la histórica sede, pues nada ni nadie los detiene, siguen así durante largos minutos. Un centenar de trogloditas corean la ocurrencia de los violentos: “Si quieres hacer algo útil tírate como Juan Escutia”, grita la masa a un soldado que mira atónito desde la azotea los caballazos a la puerta Mariana. Ante las bombas molotov, tímidas voces dicen “No a la violencia”. La autoridad, local y federal, es un lujo ausente. Los pacíficos huyen del lugar. Y sólo en una ventana de Palacio se aprecian sombras que manotean, como dando órdenes: echen agua, espuma, resistan… instrucciones que no pudieron impedir ni mitigar la barbarie ...

¿Quién dijo que todo está perdido?

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Por: Alejandro Páez Varela - octubre 27 de 2014 - 0:05 COLUMNAS, Historia de unos días –A la Redacción de SinEmbargo  Recuerdo un país con miedo; durante gran parte del sexenio de Felipe Calderón, por ejemplo. Recuerdo un país en zozobra: cuando la devaluación y la crisis de 1996-1997, o cuando mataron a Luis Donaldo Colosio. Recuerdo un país atónito en varias ocasiones, como el día en que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levantó en armas y nos hizo despertar del sueño de cartón y serpentinas del salinismo. Recuerdo un país marchando, indignado; y se me vienen a la mente las movilizaciones por la inseguridad en la Ciudad de México.  Pero no recuerdo un país con miedo, con zozobra, atónito, marchando, indignado y además triste, como triste está, hoy, por la desaparición de los 43 jóvenes normalistas y la aparición de fosa tras fosa tras fosa, con cadáveres, y cadáveres, y cadáveres.  El miércoles pasado, siguiendo la marcha por los desaparec...