viernes, 25 de marzo de 2011

SENSIBILIDAD JAPONESA

Teresa Carreón

Desde hace dos semanas todo el mundo se hace la misma pregunta ¿De qué está hecha la sociedad japonesa que después de haber soportado los efectos de dos bombas atómicas, esté resistiendo de forma tan controlada los efectos de un mayúsculo terremoto, el paso del posterior tsunami y el problema nuclear? Se ha hablado de su carácter, que no se rinde ante la adversidad y, quien conoce bien a los nipones asegura que tienen más de 20 formas de decir no sin decir no.

Haciendo el recuento de víctimas, muertos y desaparecidos, en cifras oficiales ya sobrepasan los 15.000 y los daños son incalculables. Pero además, nos corta el aliento el inminente peligro de una posible explosión de los reactores de la central nuclear de Fukushima, que causaría una radiación atómica de consecuencias apocalípticas. Y ante tal catástrofe, la actitud sosiega, controlada y disciplinada de la población japonesa tiene sorprendido al mundo: no se han registrado pillajes, saqueos, ni llantos histéricos. Sólo rostros abatidos, taciturnos y disciplinados de personas formadas en colas frente a supermercados y gasolineras es lo que muestran las cámaras de televisión.

Dicho comportamiento de los japoneses se atribuye al fuerte bagaje cultural emanado de Confucio, en el que el grupo siempre prevalece sobre el individuo. Aunque en muchos casos los comportamientos y decisiones de los japoneses se basan en principios mucho más individualistas, lo que realmente prevalece es el respeto de las normas establecidas a pesar de la situación de alarma, por la estricta educación que busca la cohesión social, aún por encima de la preparación adquirida, dadas las lecciones de las dramáticas experiencias pasadas y a la idea de que el colectivo puede hacer frente de forma más eficaz a una catástrofe de grandes dimensiones.

Desde la cuna aprenden la expresión “gambatte, kudasai” -anímate, esfuérzate- que junto con la educación, las tradiciones y la guerra han forjado el carácter japonés. Su cultura es prácticamente impenetrable a agentes exteriores, se alimenta de sus tradiciones religiosas (un compendio de la religión budista y la sintoísta) y sociales: el bushido, el código de los antiguos samuráis, que busca la excelencia con el cumplimiento escrupuloso de siete virtudes: rectitud, coraje, benevolencia, respeto, honestidad, honor y lealtad. Así se puede explicar que transcurridos casi quince días de la catástrofe, no se haya producido una situación de caos, como sin duda en cualquier otro lugar del mundo ocurriría.

El individuo, como mostró Isao Takahata en “El cementerio de las luciérnagas” - película poderosa que retrata como pocas, la crudeza de los humanos en tiempos de guerra-, es secundario, de ahí también el sorprendente y para muchos occidentales, incomprensible sacrificio de quienes estos días trabajan para reducir los niveles de radiación en la planta de Fukushima. Dar la vida por la colectividad, como en su día lo hicieran y salvando las distancias, las motivaciones y los objetivos, los antiguos kamikazes, cuya misión era única y su viaje solo de ida.

Película "Cementerio de luciérnagas" Muy recomendable, es poesía pura.

Tampoco es válido atribuir a los japoneses falta de sentimientos –ellos piensan que no está bien visto mostrar el sufrimiento en público-; un pueblo sin sensibilidad no podría disfrutar con el arte del kabuki, ni viajaría en masa a contemplar cada año, a finales de marzo, la floración de los cerezos.
Mejor me voy con la música a otra parte con la canción “Desastre” del argentino Gustavo Cerati: ¿De qué desastre me salvé? /En mala hora te solté /Y en un segundo me encontré /Uh babe, en un furioso mar /Sin saber de ti...

viernes, 18 de marzo de 2011

MIEDO SUPREMO


Teresa Carreón


En Japón, lo que empezó como sismo se ha convertido ante los atónitos ojos del mundo, en amenaza nuclear después de haber vivido la población nipona la tragedia del feroz tsunami producido por el terremoto.

 
Recuerdo los días de pánico vividos después del terremoto de 1986 en nuestro país, pero no alcanzo a imaginar el miedo supremo que estará viviendo Japón al saber que una parte muy numerosa de su población está bajo los húmedos escombros –hay quien habla de 10 mil personas-, y se enfrenta al peor enemigo que ha podido tener el país del sol naciente: la mortífera radiactividad.

 
El tremendo drama que vive Japón proviene no tanto del terremoto (parece ser que apenas hubo edificios derribados por este fenómeno), sino por el posterior tsunami derivado del propio megasismo. Por eso, es inconcebible que un país tan avanzado y con una fuerte cultura de la prevención haya construido cuatro nucleares juntas expuestas a los efectos de los tsunamis.

 
La amenaza radiactiva está produciendo ya un verdadero maremoto en la opinión pública y comparte la sicosis con el pueblo de oriente, ya que se teme que Fukushima se convierta en otro Hiroshima, en otro Chernobyl pero en cámara lenta. Todos los gobiernos incluido el mexicano, han respondido al desastre de Fukushima realizando una revisión de la seguridad de las nucleares, pero se olvida que la probabilidad de que una accidente natural o una sucesión de ellos pueda perjudicarlas.

 
Japón demuestra que ni la hipertecnología ni un elevado nivel de desarrollo convierten al ser humano en dueño de su destino. La aterradora crisis nuclear provocada por el terremoto es un clamoroso desmentido de nuestras pretensiones de amos del mundo. Nuestra aparente existencia tan protegida nos ha conducido a olvidamos de la absoluta fragilidad de nuestras existencias, pero basta con que la Tierra se sacuda para que volvamos a tomar conciencia de nuestra vulnerable condición.

 
La confianza extrema en los hechos humanos ha eliminado de la perspectiva las posibles consecuencias, porque el ser humano más allá de creerse “la divina garza”, se ha pensado dios. Mientras entre la población del mundo el nuevo patrón es el miedo, entre los dirigentes es el silencio por sus decisiones obtusas. Quiero creer que sí hubo alguien que reflexionó en la vulnerabilidad del ser humano ante la naturaleza.

 
Mejor me voy con la música a otra parte con la canción de The Doors “Not to touch the earth” (No tocar la tierra): No tocar la tierra / No ver el sol /Nada por hacer excepto /correr, correr, correr, corramos... /corramos.

viernes, 11 de marzo de 2011

INÉS Y VALENTINA: CASO PARADIGMÁTICO

Teresa Carreón

Léase esta nota a ritmo de un son calentano interpretado por el inquieto violín de don Juan Reynoso.


Mucha tinta ha corrido por el caso del documental “Presunto culpable” cuyo tema central es la búsqueda de justicia y que muestra lo difícil que es en nuestro país, máxime cuando quien la protagoniza es una persona pobre. El problema aumenta cuando además de pobre se es indígena y mujer. Valentina Rosendo Cantú e Inés Fernández Ortega originarias de la nación Me´phaa, asentada ancestralmente en la montaña de Guerrero, ahora se han convertido en educadoras sobre los derechos sexuales de la mujer, además de defensoras de Derechos Humanos, después de exponer su vida en la búsqueda de justicia por ser violadas hace nueve años por los “guachos”, denominación con la que se conoce a los integrantes del ejército.



Además de sufrir la violación sexual y afrontar las consecuencias del nulo acceso a servicios integrales de salud, Inés y Valentina vivieron de forma separada su personal viacrucis, ya que al acudir ante el Ministerio Público a denunciar su caso (después de caminar por más de 8 horas desde su localidad), tuvieron que enfrentar un tratamiento lleno de irregularidades (falta de traductor de su lengua, extravío de las pruebas presentadas, entre otras), teniendo como resultado que su caso fuera remitido al fuero militar. Todo el proceso lo enfrentaron en un constante riesgo, ya que alzar la voz contra los abusos de militares les ocasionó diversidad de calamidades donde se incluye el asesinato del hermano de Inés.


Acompañadas por la Organización del Pueblo Indígena Me´phaa (OPIM), el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, el Centro de Estudios por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), llevaron su queja ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual en octubre pasado, emitió los fallos con carácter definitivo e inapelable, favorables a Inés y Valentina.

La Corte Interamericana obliga al Estado Mexicano a reparar el daño moral, otorgar medidas de satisfacción y garantizar la no repetición, por ello se afirma que este caso es paradigmático ya que ante la creciente militarización del país, la violación es usada como herramienta de terror para desmovilizar procesos organizativos comunitarios. Ahora, 9 años después de ocurridos los hechos, la PGR tendrá que investigar los acontecimientos por el fuero ordinario y no el militar como originalmente se pretendía.

Inés y Valentina han afirmado que “el gobierno no pudo quitarnos nuestra dignidad”, aunque la reparación del daño es simbólica porque no hay nada que les regrese a su vida como era antes de sufrir la violación.
 
Mejor me voy con la música a otra parte con un fragmento de un canto tradicional de la montaña: paqui noyolo /queman nimitz ita: /ipampa niquilcahua /san tipanoh ipan tlaltipactli, /niquilcahua san tihual temiquih (se alegra mi corazón /al contemplarte: /olvido que somos pajareros /aquí en la tierra /olvido que sólo hemos venido /a soñar).

viernes, 4 de marzo de 2011

KOSMIC BLUES - CRY BABY - JANIS JOPLIN

Janis Joplin - Kosmic Blues (subtitulado en español)



Tema de la inmortal Janis Joplin: "Kozmic Blues". Realizada cuando Janis participaba en "The Kosmic Blues Band". Janis murió sola el 4 de octubre de 1970 a los 27 años por una injesta masiva de alcohol y drogas. Su vida y muerte rodeadas de gran misterio. De aspecto desaliñado, figura desgarbada y una abundante melena. Más que de alcohol y heroína, yo creo que su verdadero asesino fue el amor que fue el inspirador de cientos de letras que después cantaba majestuosamente con esa impactante voz. No sólo cantaba, se desgarraba el alma cada vez que se subía al escenario. Su tormento fue la soledad que la acompañó hasta la muerte. Su legado son 7 años de trayectoria (1963-1970) con una carrera brillante, llena de temas desgarradores y con una fuerza sobrenatural que la convirtieron en una de las maestras del rock&blues llena de soul. El album Pearl se lanzó semanas después de su muerte y obtuvo un éxito increible convirtiendose en uno de los 100 mejores discos de las historia de la música. Disfrutar al verla cantar en vivo permite adentrarse un poco en su arte...

Janis Joplin - Cry Baby (live in toronto 1970)


DERECHOS HUMANOS A LA BAJA



 
Según un informe presentado el último bimestre del año pasado, efectuado por el Instituto Tecnológico de Monterrey, el 98.5% de los delitos cometidos en México quedan impunes, de los 7.48 millones de delitos cometidos en el país durante 2010, únicamente se ha formulado una condena en relación al uno por ciento, sólo se denuncia un 22% del total de delitos, de este porcentaje, únicamente un 15% se investiga, pero sólo el cuatro por ciento de ellos concluye, debido a la "lentitud en la mayoría de los procesos y el incumplimiento de las leyes". De todo ello, sólo se sujeta a proceso penal a un 1.75% de los delincuentes, sumando 112 mil 249 condenas. Así, la rentabilidad de la delincuencia va a la alza.


El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, afirmó en días recientes que en México hay una impunidad atroz que se observa todos los días, en particular en estados como Chihuahua, Tamaulipas, Guerrero y Oaxaca, donde la violencia ha alcanzado niveles críticos que obligan a la población a huir de sus entidades. Mencionó como prueba de ello la falta de solución a los más de 35 mil asesinatos cometidos en los últimos años, resaltando a los de personas que han dedicado su proyecto de vida a la defensa de las garantías individuales.

 
Las autoridades mexicanas deben ser severamente cuestionadas por los rápidos resultados del homicidio del agente estadounidense, mientras que miles de familias en el país siguen esperando justicia por sus deudos.



“El patrón de violencia ejercida en contra de la familia de una defensora de derechos humanos resulta indignante. La crueldad en contra de la familia Reyes y la forma reiterada e insolente de actuar de los perpetradores sólo se explican por la impunidad que rodea al asesinato de Josefina, ocurrido en enero del año pasado” escribió la periodista Lydia Cacho por el homicidio de 6 integrantes de la familia Reyes en Chihuahua y el deplorable comportamiento de las autoridades mexicanas.



Así, el comentario realizado en twitter resulta devastador: nunca en la historia de este país había sido tan difícil ser ciudadano mexicano. Al escuchar la palabra democracia en boca de cualquier político, estaría bien que se les dijera que la libertad, característica básica de las democracias, no debe reducirse a votar por candidatos cada tres o seis años porque esto sólo nos hace esclavos de un sistema corrupto que debilita aún más a la población más vulnerable y transforma en siniestros a los poderosos. En suma, se puede afirmar que hay un retroceso de 20 años en materia de libertades civiles al haber aumentado las violaciones a los derechos humanos por el ejército y la marina, y el rechazo de las recomendaciones de la CNDH de las fuerzas armadas, así como el asesinato de importantes activistas de derechos humanos.

 
Mejor me voy con la música a otra parte con la canción “Matador” del grupo argentino Los Fabulosos Cadillacs: matador /mira hermano en que terminaste /por pelear por un mundo mejor / ¿Qué suenan?, son balas /me alcanzan, me atrapan…


Teresa Carreón